Descripción
Cada uno busca la palabra que hace pareja con su tarjeta entre las que están boca abajo en cinco aros repartidos por la pista.
Objetivo
Buscar y descartar de forma ordenada dentro de un espacio amplio, recordando lo que ya se ha mirado y lo que han mirado los demás.
Cómo se juega6
Colocación
Se preparan veinticinco parejas de palabras o dibujos relacionados (mano y guante, balón y portería, pie y zapatilla) en cincuenta tarjetas de cartulina gruesa. Se colocan cinco aros repartidos por toda la pista, separados al menos ocho metros entre sí y a dos metros de cualquier pared o portería, y dentro de cada aro se dejan cinco tarjetas boca abajo. Las otras veinticinco se reparten, una por alumno. El maestro coloca a los alumnos de cinco en cinco, uno junto a cada aro, para que no arranquen todos hacia el mismo sitio.
Arranque
A la señal, cada uno mira su tarjeta y sale hacia el aro que quiera, que no tiene por qué ser el suyo.
Qué se puede hacer
Se levanta UNA tarjeta cada vez y se vuelve a dejar boca abajo en el mismo sitio antes de tocar otra. Como mucho tres personas alrededor de un aro a la vez: si ya hay tres, se va a otro. Los dos últimos metros hasta el aro se hacen andando, se busca de rodillas y por FUERA del aro, y el aro no se pisa nunca. No se quita, se esconde ni se cambia de sitio la tarjeta de otro.
Qué pasa cuando encuentras tu pareja
Te la llevas, te sientas junto a ese aro con las dos tarjetas y pasas a ser el vigilante de ese aro. El vigilante tiene tarea: recolocar boca abajo las que se queden del revés y contar en voz baja cuánta gente hay alrededor. Nadie se queda mirando sin hacer nada.
Cómo se complica
Las parejas dejan de ser palabras y pasan a ser relaciones (herramienta y oficio, animal y huella, deporte y material). O se quitan dos aros y se juntan las tarjetas en tres montones, con lo que hay más que recordar. O se juega contra el reloj todo el grupo a la vez y se apunta lo que tarda el último, nunca el primero.
Reinicio
Si aquello se convierte en un montón de gente alrededor de un aro, se para, cada uno vuelve al aro que tenía asignado al principio y se reanuda soltando a los grupos de cinco en cinco con quince segundos entre ellos. No se juntan los aros para controlarlos mejor: los aros juntos son justo lo que provoca el amontonamiento, los pisotones en las manos y el tobillo torcido.
Variantes3
cada minuto el maestro avisa y dos vigilantes intercambian los montones de dos aros: hay que rehacer la búsqueda con lo que se recuerde. Se mantienen los cinco aros separados ocho metros, el máximo de tres personas por aro y el paso andando en los dos últimos metros.
por parejas y con una sola tarjeta
Uno busca y el otro se queda en el borde de la pista llevando la cuenta en voz alta de los aros ya mirados. Se cambian los papeles a la mitad.
parejas dibujadas en vez de escritas y muy evidentes, y las tarjetas boca ARRIBA en la primera ronda: el juego queda en correr y encontrar. Se voltean en la segunda ronda, cuando ya saben lo que hay.
Consejos para el profesor5
Lo que más tiempo lleva es preparar las cincuenta tarjetas; se plastifican una vez y duran cinco cursos, así que merece la pena hacerlo bien.
El primer minuto todos van al mismo aro, y eso se arregla repartiéndolos tú de cinco en cinco en el paso 1.
Cuenta con que alguien acabará en veinte segundos por pura suerte y otro tardará cinco minutos: por eso el que acaba se convierte en vigilante y tiene tarea, en lugar de quedarse dando vueltas destapando tarjetas ajenas.
Si quieres que el ritmo no se caiga en los últimos minutos, cambia al vigilante cada minuto —entra el que llevaba más rato sentado— y, cuando queden pocos buscando, arranca una segunda ronda con las tarjetas cambiadas en vez de esperar a que acabe el último.
Lo que no hay que decir en alto es quién va el último.
Adaptaciones NEE3
Movilidad reducida
Se le asignan dos aros contiguos colocados a su altura, sobre un banco o una silla en lugar de en el suelo, y un compañero le trae las tarjetas de los aros lejanos para que las mire en su sitio; si va en silla de ruedas, las tarjetas se le acercan a la altura de la mano y no se le ata ni se le engancha nada a la silla.
Visual
Tarjetas con una pegatina rugosa distinta para cada pareja, de modo que se distinguen al tacto, y cada aro se localiza por una huella de goma pegada al suelo justo al lado o por cinta de carrocero rugosa, nunca por una cuerda; se le acompaña de aro en aro y se respeta el máximo de tres personas por aro para que llegue a un sitio despejado.
Auditiva
La señal de salida, la de cambio y la de final se dan con el brazo en alto y las ve todo el grupo; las normas se dejan dibujadas en un cartel junto a la salida. Cognitiva o de conducta: se empieza con tres parejas y un solo aro para comprobar que devuelve la tarjeta boca abajo, se le da la pareja más evidente del montón y se le pone al lado un compañero que hace la primera búsqueda con él.