Empuje frontal con balón blando
Descripción
Cada grupo de cinco tiene su pasillo y un balón de un kilo. Se empuja a dos manos desde el pecho, extendiendo primero las piernas y después los brazos, hacia el cono que cada uno dejó en la sesión anterior: la tarea es pasarlo. Los cinco papeles rotan en cada intento: lanzador, juez, medidor, recogedor y anotador.
Objetivo
Aprender un gesto de lanzamiento en distancia seguro con carga ligera, y sostener el trabajo sobre la propia progresión registrada en lugar de sobre la distancia comparada con la del resto de la clase.
Cómo se juega5
Todos los grupos lanzan a la señal del maestro y nadie lanza fuera de ella. Entre señal y señal, el balón está en el suelo o en las manos del recogedor.
El empuje es a dos manos desde el pecho, con extensión de piernas antes que de brazos. No vale lanzar por encima de la cabeza ni con una sola mano.
Nadie entra en el pasillo hasta que el balón está parado en el suelo y el maestro ha dado la señal de medición.
El cono de referencia de cada alumno es solo suyo
Se coloca antes de su primer intento y se mueve únicamente si él lo supera.
Se rota un puesto después de cada lanzamiento. Cada alumno hace tres intentos por bloque y no más: la técnica se pierde y la espalda se resiente a partir del cuarto.
Variantes3
El mismo gesto de rodillas sobre una colchoneta, lo que anula la contribución de las piernas y obliga a colocar bien el tronco. La distancia baja para todos por igual y se ve mejor el error de espalda.
Antes de lanzar, el alumno dice si cree que va a pasar su cono o no, y por cuánto. Se anota el acierto de la previsión además de la distancia; sirve para el alumno que solo mira el resultado.
Se añade un cuarto de giro previo, manteniendo los dos pies en el suelo y el balón pegado al cuerpo en todo el recorrido. Es la progresión hacia el gesto de peso, sin material pesado y sin salto de descarga.
Qué se trabaja
Seguridad3
El implemento no pasa de 1 kg y es blando por fuera. Con el grupo de clase no se usa peso, jabalina ni disco en ninguna circunstancia.
Se lanza a la señal única y se recoge a la señal única: nadie está en la zona de caída con un lanzamiento en curso.
El medidor se coloca en el lateral, fuera del pasillo, y el recogedor detrás de la línea de lanzamiento; la vuelta se hace por fuera del pasillo.
Consejos para el profesor2
Registra tú los conos de cada alumno al final de la sesión y colócalos tú al empezar la siguiente. Si el alumno coloca su propio cono, la mitad lo pone un poco más cerca y la progresión que aparece es de mentira.
Da los veinte segundos de skipping entre turnos aunque el grupo proteste. Sin ellos, un bloque de lanzamientos con cinco personas por pasillo es una actividad de estar de pie con un balón en las manos.
Adaptaciones NEE4
Visual
Lanza desde el pasillo del extremo, con la línea de lanzamiento marcada con cinta adhesiva rugosa en su borde y todo el pasillo despejado. El medidor le comunica la distancia contando pasos en voz alta desde el lateral y le coloca su cono de referencia; antes de lanzar recorre el pasillo andando para reconocerlo. El balón lleva una funda de color contrastado.
Auditiva
Las señales de lanzamiento, de medición y de recogida son tres tarjetas de color distintas y siempre las mismas, levantadas desde un punto fijo. El anotador le enseña el registro escrito en lugar de decírselo, y la corrección técnica se le hace mostrando el gesto, no describiéndolo.
Movilidad reducida
Lanza sentado en un banco o desde su silla, con la línea adelantada hasta donde el gesto sea completo, y su cono de referencia se coloca a partir de su primer intento del día para que el reto tenga el mismo margen que el de los demás. En los turnos en que no lanza asume el papel de anotador y de juez de línea. El balón no se le sujeta a las manos ni se ata nada a la silla.
Cognitiva o de atención
Se le descompone el gesto en tres órdenes fijas y siempre en el mismo orden, escritas en un cartel colocado junto a su línea, y hace dos intentos en lugar de tres. Rota siempre a los mismos dos puestos, medidor y anotador, para no tener que recordar los cinco.
Errores frecuentes
- Arquear la espalda para ganar distancia. Es el error que hay que cortar en el primer intento y no en el quinto; se corrige pasando a la variante desde rodillas, que lo hace imposible.
- Extender los brazos antes que las piernas: el balón sale hacia arriba y cae a tres metros. Se ve mejor desde el lateral que de frente, así que el maestro debe colocarse donde está el medidor.
- Que el grupo mueva el cono de referencia de alguien para animarlo. Bien intencionado y demoledor: el registro deja de significar nada y el alumno lo sabe.