Espalda con espalda para salvarse
Descripción
Al minuto se ve claro quién ha entendido esto: los que van por libre están agotados y los que se mueven cerca de otra gente llevan tres salvaciones de ventaja. Saber pedir ayuda antes de estar acorralado es la habilidad que se practica, y por eso está prohibido salvarse dos veces con la misma persona.
Objetivo
Cambiar de ritmo y de trayectoria buscando ayuda, y aprender a pedirla antes de estar acorralado.
Cómo se juega6
Una persona con peto persigue y el resto del grupo se mueve por el campo delimitado.
Dos personas apoyadas espalda con espalda, sin empujar, quedan a salvo durante tres segundos contados en voz alta.
Pasada la cuenta deben separarse, y nadie puede repetir refugio con la misma persona dos veces seguidas.
Un compañero libre las reactiva chocando una mano; si no llega nadie, salen igual al terminar los tres segundos.
Cada captura intercambia el peto y quien acaba de perseguir dispone de dos segundos para alejarse.
Se juega en tandas de un minuto y en cada tanda empieza persiguiendo alguien distinto.
Variantes2
El salvavidas exige tres personas en corro, lo que obliga a buscar a alguien que ya esté parado.
Con dos perseguidores el campo se estrecha y los refugios duran mucho menos de lo que parecen.
Qué se trabaja
Seguridad3
El apoyo de espaldas es un contacto ligero y voluntario: nadie carga su peso sobre otro ni levanta a nadie.
No se enlazan los brazos por detrás; al separarse se tira y ahí es donde llegan las caídas.
Los refugios no valen en las esquinas ni pegados a la pared, donde el perseguidor se queda sin salida.
Consejos para el profesor3
Cuenta tú en voz alta los refugios que te pillen cerca; es lo único que evita que se conviertan en eternos.
Vigila a quien nunca es refugio de nadie. Si alguien lleva un minuto sin que le busquen, empareja tú la siguiente tanda.
Cambia de perseguidor por reloj y no por captura, o los mismos cuatro se pasarán la sesión con el peto.
Adaptaciones NEE4
Visual
El refugio se pide con la voz, diciendo el nombre y aquí, y el compañero espera quieto hasta el contacto. Peto de color muy contrastado para quien persigue.
Auditiva
La cuenta de tres se hace con los dedos en alto y a la vista. El cambio de perseguidor se anuncia levantando el peto por encima de la cabeza.
Movilidad reducida
El refugio vale colocándose al lado, hombro con hombro o junto a la silla, sin giro. Quien persigue toca desde un metro con la mano abierta.
Cognitiva o de atención
Se ensaya primero solo el refugio, caminando y sin perseguidor. Después se añade la persecución con una única regla, la de los tres segundos.
Errores frecuentes
- Refugiarse siempre con la misma persona y dejar de correr.
- Contar los tres segundos por dentro y estirarlos hasta diez.
- Devolver el toque al instante a quien acaba de pillarte, con lo que el peto se queda entre dos personas.