Descripción
Cada trío tiene su carril de diez metros marcado con dos conos, dos bolsas de tela y un aro pequeño para remolcar. El esquiador mete un pie en cada bolsa y flexiona un poco las rodillas, y los otros dos tiran del aro para llevarlo hasta el final del carril, sin que se le salgan las bolsas.
Objetivo
Sostener el equilibrio sobre una base que desliza mientras otro marca el ritmo, y aprender a soltarse a tiempo en vez de aguantar hasta caerse.
Cómo se juega6
Colocación
Ocho tríos, cada uno en su carril de diez metros marcado con dos conos y separado dos metros del carril de al lado. Con veinticinco, un grupo es de cuatro y rota de tres en tres. Cada trío tiene dos bolsas de tela y un aro pequeño (o una cuerda corta con un nudo en cada punta) para remolcar.
Arranque
El esquiador mete un pie en cada bolsa, flexiona un poco las rodillas y mantiene el tronco erguido; sujeta el aro con las dos manos. Los dos de la lancha se colocan delante, cada uno sujetando un lado del aro, y arrancan a la señal.
Qué se puede hacer
La lancha tira andando, nunca corriendo, y siempre en línea recta por su carril. La única forma de frenar es que el esquiador suelte el aro: si nota que se cae, suelta, y la lancha se para en el acto. Nunca se tira de los brazos ni de las manos de nadie: se tira del aro. Si se sale una bolsa, se para el trío, se recoloca en el mismo punto y se sigue desde ahí.
Qué pasa cuando alguien se cae
Se para el carril entero, se levanta y se sigue desde donde estaba, sin repetir el largo y sin penalización. Al acabar cada largo se rotan los papeles, de forma que los tres esquían.
Cómo se complica
Se marca una curva suave a mitad de carril, o los dos últimos metros se hacen sin tirar, dejando que el esquiador llegue deslizando por inercia.
Reinicio
Si un trío ha empezado a correr o se está picando con el carril de al lado, se para ese carril, se recuerda que la lancha va andando y se hace un largo de prueba muy despacio antes de volver. No se organiza carrera entre carriles: en cuanto hay carrera, la lancha corre y el esquiador se va de cara.
Variantes3
Más difícil — el esquiador lleva los ojos puestos en un punto fijo del fondo del carril y no puede mirarse los pies. Eso y nada más: el carril sigue recto, la lancha sigue andando y el esquiador sigue pudiendo soltar el aro cuando quiera. La curva se queda como progresión del paso 5 y no se juntan las dos cosas.
cada uno con sus bolsas avanza empujando el suelo con los pies, uno al lado del otro, cogidos por un aro entre los dos. No hay tracción de nadie y se puede hacer con toda la clase a la vez.
Más fácil — se hacen cinco metros en vez de diez, la lancha son dos compañeros que tiran muy despacio y el esquiador puede apoyar una mano en el hombro de uno de ellos para arrancar.
Qué se trabaja
Seguridad3
Mantener supervisión directa y respetar la profundidad y el nivel de autonomía del alumnado.
Evitar enrollar la cuerda alrededor del cuerpo.
Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.
Consejos para el profesor2
Manda tirar del aro los dos a la vez y a la misma altura; si uno tira más, el esquiador gira y se sienta.
Rodillas algo flexionadas y tronco erguido: el que va con las piernas estiradas se cae en el primer tirón.
Adaptaciones NEE4
Visual
El carril se acota con conos altos de color contrastado y un compañero le llama desde el final del recorrido;
Auditiva
La señal de salida y la de parada se acuerdan con gestos claros del brazo antes de empezar, y el esquiador y la lancha se miran a la cara antes de cada arranque.
Movilidad reducida
Hace de lancha con el desplazamiento que tenga, o de esquiador sentado sobre una alfombrilla que se remolca con el mismo aro y en un carril liso; Si va en silla, no se le remolca ni se le engancha nada a la silla, y su papel es marcar la salida y comprobar que el carril está despejado.
Cognitiva o de atención
Se empieza sin bolsas, andando y sujetando el aro, para entender el papel de cada uno;
Errores frecuentes
- Dejar que la lancha tire corriendo: el esquiador lleva los pies presos y cae de espaldas sin poder dar un paso.
- Usar bolsas de plástico en vez de tela: se rompen al primer metro y el pie sale disparado.
- Permitir giros dentro del carril: al cambiar de dirección la bolsa se dobla y el tobillo se queda atrapado.