Descripción
El cuerpo hace caso a los ojos antes que a los oídos, y el juego consiste justo en desmontar eso: vale lo que se ha nombrado, aunque la mano del maestro esté apuntando a otro sitio. Fallar no saca a nadie: se corrige tocando la parte buena y se entra en la orden siguiente, que llega más deprisa. Al final es un alumno quien dirige.
Objetivo
Mover de forma diferenciada brazos, piernas, tronco y cabeza, combinando acciones simultáneas sencillas.
Cómo se juega6
La clase repartida por zonas de la pista, de pie frente al maestro y con un brazo de separación.
El maestro dice «esta es mi cabeza» mientras se señala una rodilla: la palabra y el gesto no coinciden a propósito.
Cada uno se señala la parte que se ha dicho, no la que se ha señalado.
Quien se equivoca no sale
Se toca la parte correcta y sigue en la consigna siguiente.
Se señala el propio cuerpo, sin tocar a nadie y sin moverse del sitio.
Diez consignas, cada vez más rápidas. En las tres últimas dirige un alumno.
Variantes2
Usar tarjetas con dibujos de las partes corporales.
Cambiar el lado corporal tras cada repetición.
Qué se trabaja
Seguridad2
Se señala el propio cuerpo y sin moverse del sitio: con las consignas acelerando, es el brazo que se estira el que llega al vecino.
Las partes de arriba se buscan girando los ojos y no el cuello entero; diez consignas rápidas seguidas señalando la nuca es donde aparece la tortícolis.
Consejos para el profesor2
Nombra en voz alta el segmento que se mueve: brazo, pierna, tronco, cabeza.
Si a alguien no le sale, que mueva solo un segmento y añada el otro cuando lo domine.
Adaptaciones NEE4
Visual
Juega por parejas de contacto: dice una parte y toca otra en su compañero, que responde en voz alta.
Auditiva
La parte nombrada se enseña en tarjeta y la señalada se ve; nunca se dicen de espaldas.
Movilidad reducida
Se juega sentados en círculo, señalando partes del tronco, los brazos y la cabeza.
Cognitiva o de atención
Se ensaya primero diciendo y señalando lo mismo, y solo después se separan palabra y gesto.
Errores frecuentes
- Pedir dos segmentos a la vez el primer día: primero uno, después dos.
- Acelerar el ritmo antes de que el movimiento salga limpio.
- Corregir a la vez a todo el grupo, que hace que nadie sepa qué mirar.