Estos son mis dedos
Descripción
Calentamiento en movimiento para aprender los nombres de los dedos. El grupo trota suave por todo el espacio y, cada poco, el docente nombra un dedo: sin dejar de trotar, todos levantan ese dedo bien alto, dicen su nombre en voz alta y abren y cierran la mano cinco veces antes de bajar el brazo.
Objetivo
Calentar manos, muñecas y hombros mientras se corre suave, y ponerle nombre a cada dedo usándolo.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Dedo y desplazamiento: cada dedo lleva pegada una forma de moverse: el pulgar, zancadas largas; el meñique, pasos cortitos; el índice, trote señalando al frente; el corazón, de puntillas; el anular, de lado. Al oír el nombre hay que cambiar de dedo y de forma de moverse a la vez, y eso obliga a recordar dos cosas. Se sigue sin parar y, como en el resto del juego, no se corre hacia atrás en ningún momento. Otra organización — El corro que nombra: el grupo en corro andando en el mismo sentido y los nombres los va diciendo cada alumno por turno, uno detrás de otro, sin que el corro deje de andar. Con veinticinco alumnos y unos ocho segundos por turno, una vuelta entera son más de tres minutos, así que se hace una sola vuelta y el resto del tiempo se vuelve al juego normal. Más fácil — Solo dos dedos: se trabaja únicamente con el pulgar y el meñique, que son los que se reconocen antes, y el docente los levanta a la vez que los nombra. Se añade un dedo nuevo cada sesión.
Consejos para el Profesor
Del enunciado original se ha retirado la parte de dibujar la silueta de la mano y escribir las iniciales: eso es trabajo de aula y en la pista deja al grupo sentado y frío. Los nombres se aprenden igual de bien usándolos. Lo que hay que cuidar es no parar el trote para explicar; si el grupo se detiene cada vez que se nombra un dedo, deja de ser un calentamiento. Y ten presente que es un calentamiento suave y sobre todo de manos: si la parte principal es de correr, encadénalo con algo que suba más las pulsaciones.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se desplaza con su silla o a su ritmo por el mismo espacio y hace la parte de manos igual que el resto; si el brazo no sube, el dedo se levanta a la altura a la que llegue y se abre y cierra la mano ahí. Si la mano no abre y cierra, la misma consigna se hace con el pie y los dedos del pie, nombrándolos con el docente: se conserva el contenido, que es ponerle nombre a los segmentos y movilizarlos. Visual: los nombres se aprenden por el tacto antes de empezar, tocando dedo a dedo su propia mano y la del docente mientras se dicen, y durante el juego solo hace falta oír, así que le sirve tal cual; va con un compañero de referencia a su lado marcando el ritmo con la voz y el espacio se acota con las líneas de la pista, que se recorren andando antes de arrancar. Auditiva: el docente nombra el dedo y lo levanta a la vez, siempre y para todo el grupo, de modo que el aviso es visible y nadie depende de oírlo; la ronda final, en la que el docente solo levanta el dedo y el grupo dice el nombre, es la que mejor le va y conviene alargarla. Cognitiva: se juega con la variante de dos dedos, con el docente trotando a su lado y levantando el dedo a la vez que lo dice, y se añade uno nuevo solo cuando los anteriores salgan solos.