Fabricamos un aeropuerto
Descripción
Cierre de sesión en pequeño grupo. Cada grupo dibuja en el suelo con cuerdas un aeropuerto —pista de despegue, hangares, caminos— y después lo recorre andando muy despacio: se despega estirándose y cogiendo aire y se aterriza soltándolo. Se termina visitando el aeropuerto de otro grupo.
Objetivo
Representar en el suelo un espacio con sus caminos y recorrerlo después despacio, bajando el pulso al final de la sesión.
Cómo se juega6
Colocación
Grupos de cuatro o cinco sentados en su zona, con las cuerdas, los aros y los conos delante. Entre zona y zona queda un pasillo libre.
Arranque
Cada grupo construye su aeropuerto colocando las cuerdas en el suelo. Tiene que tener una pista de despegue larga y recta, al menos dos hangares y un camino que lleve de los hangares a la pista.
Qué se puede hacer
Se habla en voz baja, se prueba, se mueve lo que no encaje y se decide entre todos. Las cuerdas se posan en el suelo y ahí se quedan: no se atan, no se tensan y no se levantan.
Qué pasa cuando el aeropuerto está terminado
El grupo lo recorre andando muy despacio, uno detrás de otro. Se sale del hangar, se va por el camino, y en la pista se despega: se cogen los brazos en cruz, se coge aire subiendo y se cruza la pista entera; al final se aterriza soltando el aire y bajando los brazos.
Cómo termina
Cada grupo invita a otro a volar en su aeropuerto. Se recorre el de al lado, también andando, y el grupo anfitrión explica por dónde se va. Se cierra sentados un momento en la pista, respirando despacio.
Reinicio
En la sesión siguiente se amplía el aeropuerto con lo que falte —torre de control, zona de equipajes— y se unen los caminos de dos grupos vecinos.
Variantes3
El aeropuerto tiene que cumplir tres condiciones: la pista recta, los dos hangares redondos y un camino que pase por dentro de los dos sin cruzar nunca la pista. Deja de ser construir libre y se convierte en un problema de dentro, fuera y alrededor.
Se quitan los grupos y se construye un único aeropuerto grande entre los veinticinco, con todas las cuerdas. Hay que ponerse de acuerdo con gente con la que no te ha tocado, que es exactamente lo que se busca. Regla propia: con tanta cuerda por el suelo, aquí se anda siempre, nunca se corre.
El docente deja marcada de antemano la pista con dos cuerdas largas y el grupo solo tiene que añadir los hangares y los caminos. Se quita la parte que más les atasca y se queda la de decidir por dónde se llega.
Qué se trabaja
Seguridad3
Las cuerdas quedan estiradas y planas en el suelo, sin bucles y sin cabos cruzando el pasillo entre zonas: después se recorre andando y con la vista al frente.
El aeropuerto se recorre en fila, todos en el mismo sentido y con un brazo de separación; el despegue con los brazos en cruz se hace en la pista, donde no hay nadie al lado.
Los aros y los conos se posan, no se lanzan ni se hacen rodar hacia la zona; y al visitar el aeropuerto vecino, el grupo anfitrión va delante marcando por dónde se pisa.
Consejos para el profesor2
Pon límite de tiempo a la construcción y avisa a mitad; si no, nunca está terminado y hay que cortar de golpe.
Liga el despegue a coger aire y el aterrizaje a soltarlo desde el primer recorrido, o queda en andar por el suelo.
Adaptaciones NEE3
Visual
Cuerdas gruesas y de colores contrastados, se recorre el aeropuerto tocando las cuerdas con el pie antes de volar, el grupo le va describiendo en voz alta la forma que está tomando, y conviene que sea él quien decida dónde va cada pieza.
Auditiva
El encargo se da con un dibujo en una tarjeta además de en voz alta, se enseña un aeropuerto de ejemplo ya montado y el aviso para empezar a volar se hace con el brazo.
Movilidad reducida
Participa colocando cuerdas desde su posición, con el material a mano, y el grupo recibe un encargo que le incumbe a todos: el aeropuerto tiene que ser transitable para su avión, así que los caminos se hacen anchos y sin escalones y él comprueba si se puede pasar antes de darlo por bueno.
Errores frecuentes
- Repartir el material sin decir qué debe tener el aeropuerto: se van diez minutos colocando cuerdas y no queda tiempo de recorrerlo.
- Dejar que la construcción se vuelva competición de tamaño: acaban discutiendo, y esto era vuelta a la calma.
- Saltarte la visita al aeropuerto de otro grupo: se pierde el momento tranquilo que cierra la sesión.