Fabricamos un aeropuerto
Descripción
Cierre de sesión en pequeño grupo. Cada grupo dibuja en el suelo con cuerdas un aeropuerto —pista de despegue, hangares, caminos— y después lo recorre andando muy despacio: se despega estirándose y cogiendo aire y se aterriza soltándolo. Se termina visitando el aeropuerto de otro grupo.
Objetivo
Representar en el suelo un espacio con sus caminos y recorrerlo después despacio, bajando el pulso al final de la sesión.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Con encargo: El aeropuerto tiene que cumplir tres condiciones: la pista recta, los dos hangares redondos y un camino que pase por dentro de los dos sin cruzar nunca la pista. Deja de ser construir libre y se convierte en un problema de dentro, fuera y alrededor. Otra organización — Un aeropuerto para toda la clase: Se quitan los grupos y se construye un único aeropuerto grande entre los veinticinco, con todas las cuerdas. Hay que ponerse de acuerdo con gente con la que no te ha tocado, que es exactamente lo que se busca. Regla propia: con tanta cuerda por el suelo, aquí se anda siempre, nunca se corre. Más fácil — Con la pista ya dibujada: El docente deja marcada de antemano la pista con dos cuerdas largas y el grupo solo tiene que añadir los hangares y los caminos. Se quita la parte que más les atasca y se queda la de decidir por dónde se llega.
Consejos para el Profesor
El enunciado original se queda en construir, y construir sentados no es Educación Física: lo que convierte esto en una vuelta a la calma de verdad es la segunda parte, recorrer el aeropuerto andando despacio con el despegue y el aterrizaje respirando. No la saltes por falta de tiempo, porque es la mitad buena. Da un límite de cuerdas por grupo —seis u ocho— o se pasan la clase pidiendo más; y avisa un minuto antes de que hay que dejar de construir, porque si no siempre están a medias. La visita al aeropuerto del grupo de al lado cuesta dos minutos y es lo que hace que se lo tomen en serio.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: participa colocando cuerdas desde su posición, con el material a mano, y el grupo recibe un encargo que le incumbe a todos: el aeropuerto tiene que ser transitable para su avión, así que los caminos se hacen anchos y sin escalones y él comprueba si se puede pasar antes de darlo por bueno. Visual: cuerdas gruesas y de colores contrastados, se recorre el aeropuerto tocando las cuerdas con el pie antes de volar, el grupo le va describiendo en voz alta la forma que está tomando, y conviene que sea él quien decida dónde va cada pieza. Auditiva: el encargo se da con un dibujo en una tarjeta además de en voz alta, se enseña un aeropuerto de ejemplo ya montado y el aviso para empezar a volar se hace con el brazo. Cognitiva: encargo de dos piezas nada más, una pista y un hangar, con un ejemplo montado a la vista y las cuerdas ya contadas para su grupo.