La carrera del ciempiés
Descripción
Grupos de cuatro en fila, cada alumno con un aro: se sujeta el propio aro con una mano y con la otra se agarra al aro del compañero de delante. Así unido, el ciempiés recorre al trote una distancia de ida y vuelta rodeando un cono. El enganche es un aro y no una mano precisamente para que se pueda soltar al instante, y romperse no penaliza: el grupo se para, se vuelve a enganchar y sigue.
Objetivo
Ajustar el propio paso al del grupo y ponerse de acuerdo en un ritmo común antes de salir, no durante el recorrido.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Zigzag de conos: se añaden cuatro conos en zigzag en el tramo de ida. El ciempiés tiene que girar entero sin soltarse, y eso obliga a los que van por dentro de la curva a acortar el paso mientras los de fuera lo alargan. Otra organización — Ciempiés por parejas: en vez de grupos de cuatro, parejas unidas por un solo aro. Salen el doble de grupos a la vez, se mueve todo el mundo más y el acuerdo de ritmo es entre dos, que es donde se aprende. Más fácil — A paso de marcha: el recorrido es recto, más corto y se hace andando deprisa en vez de al trote. El grupo se ocupa solo de no soltarse y de ir a la vez.
Consejos para el Profesor
Con 25 alumnos salen seis grupos de cuatro y uno de cinco, y todos recorren a la vez, así que no hay espera: un camino de veinte metros de ida y vuelta al trote son unos 45 segundos, más medio minuto para cambiar la locomotora; cuatro recorridos caben de sobra en doce minutos con la clase entera en movimiento. Enseña el enganche con un grupo delante de todos y comprueba que nadie se ha metido el brazo entero dentro del aro. La primera vez van a salir disparados y se van a romper a los cinco metros: déjalo pasar, y después pregunta en voz alta qué grupo ha llegado entero, no cuál ha llegado antes. Ahí es donde cambian el ritmo solos.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: va en la primera posición, que es la que marca el ritmo, y el grupo entero se ajusta a su velocidad; si se desplaza en silla, el compañero de detrás se agarra a un aro que el alumno sostiene con la mano, nunca a la silla ni a un aro sujeto a ella, para que pueda soltarlo al instante como todos los demás. Visual: va en segunda posición, donde el aro del compañero de delante funciona como guía rígida; el recorrido para su grupo es recto y sin conos intermedios, y la locomotora avisa en voz alta de cada giro y del cono del fondo. No se marca nada en el suelo. Auditiva: la señal de salida se da levantando el brazo además del silbato, y dentro del grupo se acuerda que un toque en el aro significa «más despacio». Cognitiva: se empieza por parejas con un solo aro y recorrido recto y corto, y se pasa a grupos de cuatro cuando la pareja llega entera dos veces seguidas.