La casa del pájaro
Descripción
Juego de dispersión y regreso con cuerdas. Cada pareja tiende su cuerda en el suelo: esa es su casa. Corren libres por el espacio y a la señal tienen que volver los dos, cada uno a un extremo de su cuerda.
Objetivo
Ajustar la carrera y el frenado a una señal, y localizar una referencia fija en un espacio con mucha gente en movimiento.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — La casa cambiada: Al volver, cada pareja tiene que ocupar una cuerda que no sea la suya, y no puede repetir la de la ronda anterior. Ya no vale con memorizar un punto: hay que leer el espacio entero. Otra organización — La cruz: Se juega en grupos de cuatro con dos cuerdas formando una cruz. A la señal vuelven los cuatro, uno a cada brazo. Coordinar a cuatro cuesta bastante más que a dos. Más fácil — La cuerda doblada: La cuerda se dobla por la mitad, así que la casa es más pequeña y los dos extremos quedan juntos. Además se avisa antes de la señal («a la de tres...»). Sirve para las primeras rondas y para quien se pierde en el espacio abierto.
Consejos para el Profesor
Cuenta en voz alta mientras vuelven en vez de cronometrar: crea la urgencia sin castigar al que llega tarde. Y si hay mucho amontonamiento en el centro, reparte las cuerdas tú en vez de dejar que elijan sitio: se colocan todas en el mismo lado del patio.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se le asigna una casa próxima al centro del espacio y se le concede una señal anticipada (un aviso previo a la señal general) para que salga con el mismo margen; la pareja puede pactar que el desplazamiento sea a ritmo del alumno. Visual: la cuerda es de color contrastado con el suelo y se le añade una referencia sonora fija en su casa (un compañero que dé palmadas al oír la señal, o un cascabel); se recorre el espacio andando antes de la primera ronda. Auditiva: la señal es visual además de sonora — brazo levantado, banderín o luz de linterna — y el docente se coloca siempre en el mismo punto para que sepa dónde mirar. Cognitiva: se mantiene la misma casa toda la sesión, sin cambiar las cuerdas de sitio, y se juega con menos parejas hasta que la vuelta salga sola.