La culebrita
Descripción
Por parejas con una cuerda. Uno se agacha y mueve la cuerda por el suelo, rápido y sin levantarla nunca; el otro persigue la punta e intenta pisarla con la planta del pie. Cuando lo consigue, se cambian los papeles. La cuerda no se levanta del suelo en ningún momento y no se enrolla en la mano.
Objetivo
Ajustar el pie a un objeto que se mueve rápido y cambiar de apoyo sin perder el equilibrio.
Cómo se juega6
Colocación
Cada pareja en su cuadro marcado, con una cuerda. Uno la coge por un extremo, con la mano abierta y sin enrollársela; el otro se pone de pie a dos metros.
Arranque
A la señal, el de la cuerda se agacha y la mueve por el suelo —zigzag, círculos, tirones cortos— sin levantarla en ningún momento. El otro persigue la punta e intenta pisarla.
Qué se puede hacer
Se pisa con la planta del pie, apoyando, sin dar pisotones y sin saltar encima. El de la cuerda puede desplazarse por su cuadro, pero no salirse ni meterse en el de otra pareja. Si la cuerda se levanta del suelo, esa pisada no vale y se vuelve a empezar.
Qué pasa cuando la pisa
Se paran los dos, se cambian los papeles y se sigue. Y si en cuarenta y cinco segundos no la ha pisado, se cambia igualmente: nadie se queda atascado en el mismo papel.
Cómo termina
Se juegan seis o siete cambios, que son unos cinco minutos, y después se prueban las formas de pisar: un turno con los dos pies juntos, otro a la pata coja y otro con el pie no dominante.
Reinicio
La vez siguiente se empieza directamente por las formas de pisar y se añade que el que persigue diga en voz alta con qué pie va a pisar antes de hacerlo.
Variantes3
cada uno de la pareja tiene su cuerda y hace las dos cosas a la vez, mover la suya por el suelo e intentar pisar la del otro. Las dos cuerdas siguen sin levantarse del suelo y se siguen sujetando con la mano abierta y sin enrollar; el cuadro se hace un metro más grande porque ahora se desplazan los dos.
el grupo de pie formando un corro grande y el docente agachado en el centro, girando una cuerda larga pegada al suelo y despacio. Cuando la punta llega a la altura de uno, ese la pisa y la para un instante; el docente la libera y sigue girando. Nadie sale del juego y a todos les llega en cada vuelta. La cuerda no se levanta del suelo en ningún momento y la gira siempre el docente, nunca un alumno.
el de la cuerda la mueve despacio y en línea recta, sin tirones ni cambios bruscos, y se pisa con los dos pies juntos. Se acierta casi siempre y da tiempo a mirar por dónde va la punta.
Qué se trabaja
Seguridad3
Se pisa la punta apoyando la planta, sin pisotón y sin saltar encima: al otro extremo de la cuerda está la mano del compañero, que va agachado.
El que mueve la cuerda no sale de su cuadro y el que persigue tampoco: salirse es meterse en la culebrita de la pareja de al lado.
La cuerda se sujeta por el extremo con la mano abierta, para soltarla en seco si el pie del otro cae encima justo cuando se da el tirón.
Consejos para el profesor2
Pide pisar con la planta entera y sin saltar encima: los pisotones fuertes vienen del salto, no del juego.
Cambia los papeles por tiempo y no solo al conseguirlo: hay parejas donde uno no pisa nunca y se queda mirando.
Adaptaciones NEE3
Visual
Se juega con la variante lenta y en línea recta, dejándole antes recorrer la cuerda con las manos para saber cuánto mide y qué grosor tiene, y con el compañero cantando sin parar por dónde va la punta ("a tu derecha, ahora delante");
Movilidad reducida
Y hace de culebra tantas veces como quiera, que es el papel que manda en el juego y se juega agachado o sentado casi sin desplazarse. En ningún caso se le da la cuerda atada, sujeta a la silla ni pasada por la muñeca: se sujeta con la mano abierta y se suelta al instante si alguien tira o la pisa fuerte.
Cognitiva o de atención
Se empieza con la variante lenta y con un solo objetivo, pisar como sea, sin las formas de pisar, y los papeles se cambian siempre con la misma frase;
Errores frecuentes
- Permitir enrollarse la cuerda en la mano: un tirón del compañero le lleva los dedos hacia atrás.
- Dejar que la cuerda se levante del suelo: pasa a la altura de la cara y ahí aparece el latigazo.
- No medir el cuadro: grande, el que pisa persigue sin alcanzar; pequeño, acaban pisándose los pies.