La patata caliente
Descripción
Varios corros de pie se pasan una pelota de mano en mano lo más rápido que pueden mientras suena la música. Cuando la música para, quien la tiene no sale del juego: da una vuelta corriendo por fuera de su corro y vuelve a entrar.
Objetivo
Recibir y entregar un objeto sin pararlo, y reaccionar a una señal que puede llegar en cualquier momento.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Dos patatas: Entran dos pelotas en el mismo corro, saliendo de puntos opuestos y girando en sentidos contrarios, así que hay que dar una y recibir la otra casi a la vez. Se siguen pasando de mano a mano: al haber dos, la tentación de lanzarlas es mayor y hay que recordarlo antes de empezar. Otra organización — Corro en marcha: El corro entero anda en círculo hacia un lado mientras la pelota va hacia el otro. Al parar la música, el corro se para primero y luego sale quien tenga la pelota; así no se corre entre gente que aún se está moviendo. Más fácil — Con la pandereta: El docente marca con la pandereta un golpe por cada pase, empezando muy lento, y avisa —«última»— antes de parar. La pelota es más grande y se pasa con las dos manos. Deja de ser una sorpresa y se convierte en un ejercicio de ritmo, que es lo que hace falta las primeras veces.
Consejos para el Profesor
Todo depende del tamaño del corro: con veinticinco alumnos cada uno toca la pelota una vez por minuto y el juego no existe. Monta tres corros de ocho aunque tengas que dar una pelota a cada grupo. Y no pares la música siempre al mismo ritmo: dos paradas seguidas muy rápidas levantan el juego entero. La vuelta corriendo tiene que ser algo que apetezca, no un castigo, así que hazla tú una vez al principio.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: ocupa su sitio en el corro a la altura que le vaya bien, sentado si conviene, y sus dos vecinos le dan y le reciben la pelota en las manos; cuando la música le pilla con ella, hace el recorrido de vuelta al corro con su medio de desplazamiento y por fuera, con el mismo tiempo que los demás, o elige de una lista de tres acciones de movimiento que usa todo el grupo por turnos. Visual: se coloca entre dos compañeros fijos que le avisan en voz alta —«va»— antes de ponerle la pelota en las manos, tal como manda la regla de no lanzarla; la pelota lleva un cascabel dentro y su sitio en el corro se marca con una alfombrilla, nunca con una cuerda. Auditiva: la parada de la música se dobla con el brazo del docente levantado desde el centro del corro, y con las luces si se juega en sala; el sentido del pase se recuerda con una flecha dibujada en el suelo. Cognitiva: una sola pelota, sentido siempre el mismo, corro de cinco o seis y el docente diciendo «pasa, pasa» para sostener el ritmo; la vuelta corriendo se hace las primeras veces acompañado.