La pelota y el canguro
Descripción
Corro con poesía saltada. El maestro recita dos estrofas marcando el ritmo y todos saltan a la vez: primero pequeño y seguido como una pelota que bota, después grande y lento como un canguro. La poesía se aprende de tanto saltarla.
Objetivo
Ajustar el salto a un ritmo dicho en voz alta y notar que no se salta igual de pequeño que de grande.
Cómo se juega6
Colocación
Todos en corro amplio, de pie y con un brazo de distancia entre uno y otro; el maestro dentro del corro con la pandereta.
Arranque
El maestro recita la primera estrofa despacio y sin saltar —«Como una pelota que salta y que bota, así salto yo rompiendo mis botas»— y marca el ritmo con la pandereta.
Qué se puede hacer
Se salta a pies juntos y en el sitio, pequeño y seguido como una pelota, un salto por cada golpe de pandereta. Quien no llegue al ritmo salta cuando pueda: no hay que ir igual que el de al lado.
Qué pasa cuando llega la segunda estrofa
Cambia el salto. Con «Como un canguro que va por lechuga» los saltos son grandes y lentos, uno cada dos golpes, y se dan hacia fuera del corro, volviendo al sitio con dos pasos.
Cómo termina
Se hacen tres o cuatro pasadas, cada vez diciendo menos el maestro y más ellos, y se acaba con la última estrofa muy despacio y sentándose en el sitio.
Reinicio
Se recita la poesía sin pandereta, solo con las palmas del grupo, y se les deja marcarla a ellos.
Variantes3
El maestro deja de recitar y solo da el primer golpe; el grupo dice la poesía entera mientras salta. Sostener el texto y el salto a la vez es lo que cuesta.
Se deshace el corro grande en corros de cinco repartidos por la sala, cada uno con un niño que ya se sepa la poesía marcando el ritmo con las palmas. Se ven mejor los pies y cada uno oye su ritmo.
Se trabaja únicamente la primera estrofa, con saltos pequeños en el sitio y la pandereta muy marcada. El canguro se añade otro día.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los saltos grandes de la segunda estrofa van hacia fuera del corro y se vuelve al sitio andando: hacia dentro, los saltos grandes se encuentran en el centro.
El corro se abre hasta que cada uno pueda estirar los brazos sin tocar a nadie antes de empezar los saltos grandes, no después.
Los saltos pequeños se hacen en el sitio y con las rodillas blandas; si el grupo se acelera con la pandereta, se recita más despacio.
Consejos para el profesor2
Apréndete la poesía antes: leyéndola de un papel pierdes la pandereta, y sin pandereta no hay salto.
Separa los golpes del canguro más de lo que te pide el cuerpo: el salto grande necesita caer y recolocarse.
Adaptaciones NEE4
Visual
Se coloca entre dos compañeros que le avisan del cambio de estrofa, la pandereta suena siempre desde el mismo sitio y su lugar en el corro se marca con una alfombrilla, nunca con una cuerda.
Auditiva
El ritmo se dobla con el brazo del maestro bien visible desde el centro y con el golpe del pie en el suelo, que se nota por vibración; El cambio de estrofa se anuncia siempre con el mismo gesto.
Movilidad reducida
Marca el ritmo con lo que le responda —palmas, un pie, el tronco— y hace la parte del canguro con un impulso grande de los brazos;
Cognitiva o de atención
Se queda con la primera estrofa y saltos pequeños en el sitio, con el maestro a su lado saltando con él para coger el ritmo;
Errores frecuentes
- Recitar las dos estrofas al mismo ritmo: si el canguro no suena mucho más lento, todos los saltos salen iguales.
- Exigir que salten todos al golpe de pandereta: quien no llega al ritmo deja de saltar en vez de saltar cuando puede.
- Encadenar muchas repeticiones de la pelota: los saltos pequeños y seguidos cansan los gemelos enseguida.