Descripción
Corros de cinco que caminan muy despacio en el mismo sentido mientras el balón circula por dentro, siempre cruzando el círculo y nunca al vecino. Quien va a recibir levanta la mano abierta solo al terminar de soltar el aire, y hasta entonces nadie le pasa. Cumplidos quince pases, el balón se posa en el centro y el corro se detiene a respirar.
Objetivo
Bajar el pulso después del partido conservando la lógica del juego, y ligar el pase a la respiración del compañero en vez de a la prisa del que lo tiene.
Cómo se juega5
El balón nunca se pasa al de al lado
Siempre cruza el círculo.
El pase solo se da cuando el receptor levanta la mano abierta, y solo la levanta al terminar una espiración completa.
Quien tiene el balón lo sujeta sin botar mientras espera, y aprovecha para respirar él también.
El corro camina en el mismo sentido y cada vez más despacio; nadie se detiene por su cuenta ni se adelanta.
Al pase quince el balón se deja en el suelo en el centro, el corro se para y todos hacen tres respiraciones antes de la siguiente posesión.
Variantes3
Después de cada posesión el círculo se cierra un metro. En la última el pase es una entrega y el grupo está casi en silencio.
Todos los pases van botando una vez en el suelo. Baja la trayectoria, obliga a soltar el balón con más suavidad y hace más lento el recorrido.
El que pasa mira al centro del círculo y localiza la mano levantada con la visión periférica. Solo cuando el ritmo lento ya está asentado.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los corros se colocan a tres metros unos de otros como mínimo: un pase cruzado que se escapa llega al corro de al lado, y en esta parte de la sesión nadie está pendiente de eso.
El pase va siempre a la altura del pecho y con las dos manos; no se pasa a quien no tenga la mano levantada, que es lo mismo que decir que no se pasa a quien no está mirando.
Si el balón se escapa del círculo, va a por él únicamente quien lo ha lanzado, andando. Dos personas saliendo a la vez a por el mismo balón es el único choque posible en esta actividad.
Consejos para el profesor2
No cuentes tú los pases ni marques el ritmo: en cuanto el maestro cuenta, el corro se acelera para seguirle. Aquí el ritmo lo pone la respiración más lenta del grupo.
Coloca los corros mirando hacia dentro y de espaldas al resto de la clase. Si se ven entre corros, empiezan a compararse y el paso se acelera.
Adaptaciones NEE4
Visual
El alumno con baja visión recibe con pase picado y con aviso previo de su nombre; su señal de estar preparado es decir «ya» en voz baja además de levantar la mano. Su corro trabaja con balón sonoro, que además marca el ritmo del pase para todos los demás.
Auditiva
Toda la actividad se gobierna con una señal visual, la mano abierta, de modo que no depende de ninguna voz. El cambio de posesión se indica dejando el balón en el centro, que se ve desde cualquier punto del círculo.
Movilidad reducida
Quien se desplaza en silla forma parte del corro con la silla frenada mientras los demás caminan a su alrededor a paso muy lento, y recibe siempre con pase picado a la altura del regazo. No se ata nada a la silla. Quien tenga limitada la marcha participa de pie sin desplazarse, y el corro gira alrededor de su posición.
Cognitiva o de atención
Se empieza sin la regla de la respiración, solo con los pases cruzados y el paso lento; la mano abierta se añade en la segunda posesión. La cuenta de quince se lleva con los dedos de una mano, y un compañero de referencia la muestra al grupo cada cinco pases.
Errores frecuentes
- Levantar la mano antes de haber espirado del todo, con lo que la actividad se acelera y deja de servir para bajar el pulso.
- Botar el balón mientras se espera, por costumbre; sujetarlo quieto es parte de la tarea.
- Pasar siempre a los mismos dos compañeros de enfrente, con lo que dos alumnos del corro casi no tocan el balón. Se corrige pidiendo que nadie reciba dos veces seguidas.