Las cinco vueltas a ritmo
Descripción
Media clase corre y media controla. Cada corredor da cinco vueltas a un circuito de cuatro conos intentando tardar lo mismo que en la primera. Su pareja, sentada junto a la meta, le canta el tiempo de cada vuelta y lo apunta. Antes y después se toman el pulso para ver cómo sube y cómo baja.
Objetivo
Elegir un ritmo que se pueda sostener cinco vueltas y comprobar con las propias pulsaciones qué le pasa al cuerpo mientras corre y cuando para.
Cómo se juega6
Por parejas
Uno corre y el otro controla. Los que corren se reparten por la línea de salida; los que controlan se sientan a un lado de la meta.
Antes de salir, cada corredor se toma el pulso durante quince segundos, en el cuello o en la muñeca, y su pareja lo apunta.
A la señal salen todos a la vez, cada uno a su ritmo. La primera vuelta marca el objetivo: las otras cuatro tienen que tardar lo mismo.
Cada vez que el corredor pasa por meta, su pareja le canta el tiempo de esa vuelta y lo apunta; si se aleja más de cinco segundos del de la primera, le dice «¡Fuera!» para que corrija.
Tras la quinta vuelta nadie se sienta
Se camina, se toma el pulso otra vez y de nuevo al cabo de un minuto.
Se cambian los papeles y corre la otra mitad. Al final, cada uno mira su tarjeta: el mejor es quien tiene las vueltas más parecidas.
Variantes3
Tres vueltas en vez de cinco, siguiendo al maestro, que corre delante a ritmo cómodo.
La pareja apunta los tiempos pero no los canta, y el corredor ajusta solo por sensación.
En tríos, cada uno corre una vuelta y le dice al siguiente a qué ritmo ir; las vueltas del trío tienen que parecerse.
Qué se trabaja
Seguridad3
El pulso del cuello se busca con dos dedos y apoyando apenas, nunca con el pulgar ni apretando los dos lados a la vez; quien se maree al tomarlo lo busca en la muñeca.
Nadie cruza la meta y se sienta: se sigue andando durante las tomas de pulsaciones, y el que se marea se tumba con las piernas en alto en vez de quedarse de pie.
Los controladores se sientan a un lado de la meta y fuera de la línea de llegada, con las tarjetas en el suelo: el corredor entra mirando el cronómetro y no los ve.
Consejos para el profesor2
Insiste en salir despacio la primera vuelta: es la que fija el objetivo.
Si no hay cronómetros para todos, usa un reloj grande a la vista: que apunten la hora de cada paso y hagan las restas al final.
Adaptaciones NEE3
Visual
Corre acompañado por su pareja, que va a su lado nombrando las referencias del circuito, y los conos de las esquinas se doblan con marcas de tiza en relieve o cinta rugosa en el suelo;
Auditiva
El tiempo de vuelta se muestra con tarjetas de números grandes en la meta además de cantarse, y la salida es un brazo bajado.
Movilidad reducida
Mismo reto y misma tarjeta sobre un circuito más corto marcado con dos conos, al modo de desplazamiento habitual —silla, andador o marcha—, porque lo que se mide es la regularidad del propio ritmo, no la velocidad;
Errores frecuentes
- Premiar el tiempo más bajo: aquí acierta quien repite.
