Las indicaciones
Descripción
Canción motriz en cadena. En hileras cortas cogidos por los hombros, el grupo avanza a saltitos, retrocede o levanta los brazos según lo que vaya diciendo la letra de la canción. La cadena entera se mueve a la vez o no se mueve.
Objetivo
Escuchar una consigna dentro de una canción y ajustar el propio movimiento al de los compañeros de la cadena.
Cómo se juega6
Colocación
Hileras de cuatro o cinco, cada una en su pasillo y todas mirando en el mismo sentido. Manos en los hombros del de delante, nunca en la cintura ni en la ropa. Dos metros libres por delante y por detrás de cada hilera.
Arranque
Suena la canción y todas las hileras andan hacia delante a la vez siguiendo el pulso, sin adelantar a la hilera de al lado.
Qué se puede hacer
Cuando la letra dice «palante», la hilera avanza dando saltitos pequeños; cuando dice «patrás», retrocede tres o cuatro pasos cortos, andando y sin saltar; y cuando llega el «eo, eoeo», todos se sueltan, levantan las manos y las agitan en el sitio. Después se vuelven a coger y sigue.
Qué pasa cuando una cadena se rompe
No se pierde nada. La hilera se para donde esté, se recoloca y espera a la siguiente indicación para volver a salir. Nunca se corre para alcanzar a los de delante.
Cómo termina
Se acaba la canción y cada hilera se queda quieta donde ha llegado. Se pregunta qué indicación ha costado más y se repite esa despacio, sin música y sin cadena.
Reinicio
Se cambia el orden dentro de la hilera para que todos pasen alguna vez por delante y por detrás, y se añade una indicación nueva acordada entre todos.
Variantes3
Tres indicaciones
Se añade una consigna de lado: al oírla, la hilera se desplaza lateralmente con pasos, sin saltos y sin soltarse, y vuelve a su pasillo con la siguiente. Los pasillos se separan más para que quepa el desplazamiento lateral. Con tres direcciones hay que escuchar la letra de verdad.
En corro
Toda la clase en un corro grande cogidos de las manos: «palante» es acercarse al centro, «patrás» es abrir el corro y «eo» es levantar los brazos. Desaparecen los pasillos y la marcha atrás en cadena, y se ve al grupo entero de una vez.
Cada uno a lo suyo
Sin cadena: cada alumno repartido por el espacio hace los saltitos por su cuenta. Se quita la coordinación con el compañero y queda solo escuchar y moverse.
Consejos para el profesor4
La canción es lo de menos: vale cualquiera que tenga dos o tres consignas claras y repetidas.
Lo que hace o rompe el juego es la longitud de la cadena: con cuatro funciona, con ocho se convierte en un látigo y los del final van arrastrados.
Ensaya el «patrás» sin música y contando tres pasos, y no lo metas hasta la segunda o tercera ronda.
Si la clase se descoordina, baja el pulso en vez de repetir la explicación.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Va en su hilera y la hilera adopta su ritmo; en esa cadena el «patrás» se resuelve con media vuelta y volviendo a andar hacia delante, de modo que nadie se desplaza de espaldas, y es una solución que vale igual para toda la clase. Si usa silla, va el primero de su hilera y los demás apoyan las manos en el respaldo, sin empujar nunca.
Visual
Se coloca en medio de la hilera, con las manos en los hombros del de delante y las del de atrás en los suyos, porque el contacto le da la dirección antes que la letra; además el docente anuncia cada indicación en voz alta un segundo antes. No se marca nada en el suelo bajo sus pies: los pasillos se señalan solo con conos en los bordes.
Auditiva
El docente se coloca delante de las hileras y dobla cada indicación con un gesto grande y siempre el mismo, brazo al frente, brazo atrás y manos arriba, y en su hilera va un compañero de referencia a su lado.
Cognitiva
Se juega con dos indicaciones, «palante» y manos arriba, en hilera de tres y con el docente delante de esa hilera las primeras rondas; el «patrás» se añade cuando las dos primeras salgan solas.