Las olimpiadas
Descripción
Calentamiento contado: el grupo son gimnastas que van a las olimpiadas y tienen que ir superando pruebas —andar levantando rodillas, correr en el sitio, aguantar a la pata coja, saltar, estirarse y hacerse pequeños—, todas a la vez, sin turnos, sin ganador y sin material.
Objetivo
Poner el cuerpo en marcha probando qué sabe hacer cada uno, dentro de un cuento que sostiene la atención.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Dos cosas a la vez: Cada prueba lleva dos cosas juntas: andar levantando rodillas y dando palmas, o pata coja moviendo los brazos. Coordinar las dos es lo que sube el listón, y se siguen haciendo en el sitio. Otra organización — Las olimpiadas viajeras: En vez de en el sitio, cada prueba se hace desplazándose de una punta a otra del espacio, todos a la vez y en el mismo sentido para que nadie se cruce. Se gana movimiento y se ve mejor a cada uno. Más fácil — Tres pruebas: Se reducen a tres pruebas muy separadas —andar, saltar y hacerse pequeño—, repetidas dos veces cada una y con el cuento entre medias. Se sostiene la atención sin pedir tanto.
Consejos para el Profesor
El cuento hace todo el trabajo: si lo cuentas de verdad, con la llegada al estadio y el público, aguantan las cinco pruebas sin que tengas que recolocar a nadie. Cuenta en voz alta el tiempo de cada prueba —hasta veinte, hasta cinco— porque el número les da el final y así no preguntan cuánto queda. Y no digas nunca quién lo ha hecho mejor: en cuanto aparece un ganador, cinco dejan de intentarlo. El libro lo propone como parte principal, pero es un calentamiento: mueve todo el cuerpo, no tiene reglas que aprender y deja al grupo listo para el juego siguiente.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: hace cada prueba con la parte del cuerpo que le responda —los brazos hacen de piernas en la carrera en el sitio, el equilibrio se sostiene sentado sin apoyarse en el respaldo— y participa de la misma prueba que el grupo, en el mismo momento y dentro del mismo cuento. Visual: se coloca al lado del maestro, cada prueba se dice con palabras antes de hacerla y nunca solo señalando; si hay que marcarle el sitio, con una alfombrilla o cinta de carrocero, nunca con una cuerda bajo los pies. Auditiva: cada prueba se demuestra siempre antes de nombrarla, el paso de una a otra se marca con los brazos en alto del maestro y se le coloca donde vea la cara del maestro de frente. Cognitiva: tres pruebas repetidas y siempre en el mismo orden, con el maestro a su lado haciéndolas con él.