Los aros

Los aros

6-7 años
10 minutos
Intensidad: Baja
8-30 participantes

Descripción

En corro y sentados en el suelo, hay que pasar el propio cuerpo por dentro de un aro sin levantarse y entregárselo al de al lado, que hace lo mismo. El aro va dando la vuelta al corro y cada uno tiene que resolver cómo meterse por él.

Objetivo

Encontrar cómo doblar y colocar el cuerpo para atravesar un hueco fijo, sin poder usar el recurso de ponerse de pie.

Instrucciones

1. Colocación: tres o cuatro corros de seis u ocho alumnos, sentados en el suelo con las piernas cruzadas y separados dos metros entre corro y corro. Un aro por corro, en manos de uno de ellos. 2. Arranque: el que tiene el aro se lo pasa por el cuerpo entero, de arriba abajo o de abajo arriba, sin levantarse del suelo en ningún momento. 3. Qué se puede hacer: apoyar las manos en el suelo, levantar la cadera, tumbarse, girar sobre un lado, doblar las piernas; todo vale menos ponerse de pie. Cuando ha pasado del todo, entrega el aro EN LA MANO al compañero de al lado. 4. Qué pasa cuando el aro da la vuelta entera al corro: se cuenta el tiempo que ha tardado y se comenta qué forma de pasarlo ha funcionado mejor; se prueba esa forma en la vuelta siguiente. 5. Cómo termina: tres o cuatro vueltas al corro. Se cierra con una vuelta lenta en la que cada uno explica en una frase cómo lo hace. 6. Reinicio: se cambia el sentido de giro, o se meten dos aros a la vez en el mismo corro para que se crucen.

Variantes

Más difícil — Sin soltarse de las manos: Todo el corro cogido de las manos, y el aro tiene que dar la vuelta entera sin que nadie se suelte. Se avanza despacio y nadie tira del brazo del compañero: si hace falta soltarse, se suelta y se vuelve a empezar. Otra organización — De pie y en cadena: El mismo corro pero de pie, pasandose el aro por el cuerpo de arriba abajo. Es la UNICA parte del juego que se hace de pie, y entonces se apoya el pie en el suelo al sacarlo, sin quedarse a la pata coja: en el resto sigue valiendo la regla de no levantarse. Cambia el gesto entero y sube algo la intensidad. Más fácil — Aro grande y corro de cuatro: Corros de cuatro con un aro grande, y se puede apoyar las manos en el suelo y levantar la cadera todo lo que haga falta. Llega el turno cada poco y se resuelve sin agobio.

Consejos para el Profesor

Los aros pequeños arruinan el juego: con uno de sesenta centímetros no pasa el tronco de nadie y se acaba levantando todo el mundo. Con corros de seis, en diez minutos cada uno pasa tres o cuatro veces; con la clase entera en un solo corro, cada niño pasa una vez y el resto son veinticuatro turnos mirando. Sirve muy bien también como cierre de sesión, porque se juega sentado y en voz baja.

Adaptaciones NEE

Movilidad reducida: se le da un aro grande y pasa por él la parte del cuerpo que controle —tronco, brazos y cabeza, de arriba abajo—, con un compañero sujetando el aro y desde el suelo o desde su silla; sigue en su sitio del corro y sigue siendo su turno, con el mismo problema que resolver. Visual: se le avisa por su nombre al entregarle el aro y se le pone la mano encima del borde para que localice el punto de agarre; el aro circula siempre en el mismo sentido y quien lo entrega dice "va". Auditiva: el sentido de giro y el arranque se indican con un gesto claro del docente colocado dentro del corro, y el "va" se sustituye por un toque en el dorso de la mano al entregar el aro. Cognitiva: corro de cuatro con aro grande, el paso completo demostrado dos veces, y se empieza pasando el aro solo por los brazos y la cabeza antes de hacerlo con el cuerpo entero.

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Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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