Los bolos humanos
Descripción
Bolos donde los bolos son los propios compañeros. Unos se quedan muy quietos de pie y otro lanza una pelota rodando: al que le da, se deja caer al suelo como un bolo.
Objetivo
Ajustar la dirección y la fuerza de un lanzamiento rodado a un blanco concreto, y esperar quieto el turno.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — El bolo elegido: Antes de tirar hay que decir a qué compañero se apunta, y solo vale si cae ese. Deja de valer tirar al montón y aparece la puntería de verdad. Otra organización — Dos triángulos: Dos grupos de bolos y dos filas lanzando a la vez, cada una a su triángulo. Se acaba la espera y se dobla el número de tiros por niño. Más fácil — Bolos de plástico: Se sustituyen los compañeros por botellas o conos y se acerca la línea. Se practica el lanzamiento rodado sin la parte de apuntar a una persona, que a algunos les incomoda.
Consejos para el Profesor
Lo importante es que caer no elimine: en cuanto ser bolo derribado saca del juego, los bolos empiezan a esquivar y se acabó. Y déjalo claro antes de la primera pelota: se lanza rodando, siempre. Es el juego donde un niño puede querer hacer daño a otro con la excusa del juego, así que la pelota blanda y la regla del suelo no son negociables.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: lanza desde la distancia que le convenga y con el gesto que domine —rodando con una mano, con las dos o con el pie—; como bolo, puede quedarse sentado desde el principio y contar como caído al ser tocado. Visual: los bolos van diciendo su nombre en voz alta antes de cada tiro, así que se apunta por el oído; la línea de tiro se marca con cinta adhesiva rugosa, que se nota con el pie y no rueda. Auditiva: el turno se pasa con un gesto y los bolos levantan la mano cuando están listos, en vez de decirlo. Cognitiva: se juega con la versión de bolos de plástico, la línea cerca y sin anunciar a quién se apunta.