Descripción
Cada niño tiene su aro en el suelo, que es un charco, y el docente va pidiendo formas de girar en relación con él: girar alrededor saltando, girar dentro de pie, girar sobre un pie, girar sentado. Después de cada giro hay que quedarse quieto sin caerse.
Objetivo
Girar sobre uno mismo de varias maneras y recuperar el equilibrio al parar.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Giro y estatua sobre un pie: Después de girar hay que quedarse quieto apoyando un solo pie dentro del charco, contando hasta tres. Se sigue girando una sola vuelta y despacio. Otra organización — De charco en charco: Los aros se dejan repartidos y, entre giro y giro, cada uno se va andando a un charco libre distinto. Se añade el desplazamiento y hay que buscarse sitio sin correr. Más fácil — Girar sentado: Todos los giros se hacen sentados dentro del charco, apoyando las manos y dando la vuelta poco a poco con el culete. No hay equilibrio que perder y se nota igual el girar.
Consejos para el Profesor
El mareo es el único problema real de este juego y se controla con una regla que no se negocia: una vuelta y parada. Si alguien se marea, se sienta dentro de su charco y mira, que desde ahí sigue estando en el juego. La estatua de después del giro es lo que de verdad se entrena: no la quites por ir más deprisa, porque entonces solo quedan veinticinco niños dando vueltas. Y separa los aros más de lo que te parezca necesario, que al girar los brazos se abren solos.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: gira en su charco con el apoyo que use —sentado en el suelo, en su silla o agarrado a una espaldera o a una silla puesta junto al aro— y hace la estatua final igual que todos; el contenido, girar y quedarse quieto, es exactamente el mismo. Visual: su charco se coloca junto a una pared que le sirva de referencia y el borde se marca con cinta de carrocero rugosa o con huellas de goma, nunca con una cuerda; las consignas se dicen enteras antes de hacerlas y el docente se pone a su lado la primera vez de cada una. Auditiva: cada giro se demuestra antes de pedirlo y el docente gira con el grupo, así que hay siempre un modelo a la vista; el final de la estatua se marca con tres dedos levantados además de contando. Cognitiva: dos giros nada más, siempre en el mismo orden y con el docente girando a su lado; se añade uno nuevo cuando los dos primeros salgan solos.