Los conejos del bosque
Descripción
Doce alumnos forman el bosque: de pie en corro, mirando hacia dentro, con los pies abiertos, las rodillas algo flexionadas y las manos apoyadas en los muslos. Delante de cada árbol, de espaldas a él, se sienta su conejo. Cada conejo repite de memoria la misma serie: salir por la derecha, rodear el corro por fuera, pasar por debajo de su árbol y dar una palmada.
Objetivo
Memorizar y ejecutar una secuencia fija de acciones en el orden correcto, respetando el sentido de giro acordado por todo el grupo.
Cómo se juega6
Colocación
Doce árboles de pie formando un corro de unos ocho metros de diámetro, separados dos metros entre sí, mirando hacia dentro, con los pies bien abiertos, las rodillas algo flexionadas y las manos apoyadas en los muslos. Dentro del corro, delante de su árbol y de espaldas a él, su conejo sentado en el suelo. Con 25 sobra uno: hace de guarda del bosque, se coloca en el centro, da la señal y cuenta las vueltas; se rota cada dos rondas. Por fuera del corro se deja un pasillo de dos metros libre y vacío, y el trazado de la carrera va a un metro largo de los árboles.
Arranque
El guarda canta «¡conejos!» y salen todos a la vez. La serie es siempre la misma y se ensaya andando antes de correrla: levantarse, salir por la DERECHA de su árbol, dar una vuelta entera al corro por fuera en sentido contrario a las agujas del reloj, volver hasta su propio árbol, pasar a cuatro patas por debajo de sus piernas, sentarse en su sitio y dar una palmada.
Qué se puede hacer
Todos corren en el mismo sentido y por fuera del corro, por el pasillo y a un metro largo de los árboles, sin rozarlos y sin tocarlos al pasar. No se corta por dentro del corro, que es donde están los conejos sentados. Bajo las piernas se pasa a cuatro patas y despacio, nunca de cabeza y nunca deslizándose. Los árboles no se mueven, no cierran las piernas y no ayudan.
Qué pasa cuando alguien se equivoca de sentido, se salta un paso o llega el último: pierde una vida de las tres que tiene. Nadie sale del juego: cuando un conejo se queda sin vidas, cambia el papel con su árbol y sigue jugando desde el otro lado. Se avisa antes de empezar de que a mitad de sesión se cambian todos los papeles, con vidas o sin ellas.
Cómo se complica
Se añade un paso a la serie (dos palmadas, tocar el hombro del árbol al pasar, hacer la vuelta con el pie que se cante); se cambia el sentido de giro entre ronda y ronda, siempre el mismo para todos; o el guarda canta el sentido justo en el momento de la salida, con lo que hay que decidir a la carrera por qué lado se sale.
Reinicio
Si el corro se deshace o aparecen conejos corriendo en dos sentidos, se para todo, los conejos se sientan en su sitio y se repasa la serie andando, todos a la vez y una vuelta entera. Se vuelve a correr cuando la vuelta andando salga limpia dos veces seguidas. No se estrecha el corro para acortar la vuelta ni se juntan los árboles: con doce corriendo por fuera, lo que falta es sitio, y juntar árboles es lo que hace que los rocen y los tiren.
Variantes3
Más difícil — el guarda canta el sentido de giro en el mismo momento de la salida, así que hay que decidir a la carrera por qué lado se sale. Eso es lo único que cambia: la serie no se alarga, el sentido sigue siendo el mismo para todos en cada ronda y el paso bajo las piernas se sigue haciendo a cuatro patas y despacio, nunca de cabeza.
Otra organización — dos corros de seis árboles y seis conejos, con un guarda que cuenta para los dos. Seis árboles separados dos metros hacen un corro de casi cuatro metros de diámetro; el trazado va un metro largo por fuera, con lo que la vuelta mide cerca de seis metros de diámetro y se corre sin cerrar el giro. Se dan más vueltas y se espera mucho menos. Por debajo de cinco árboles no se monta corro: la vuelta se convierte en un giro pegado a tres personas de pie, que es como se rozan y como acaba un árbol en el suelo.
la serie queda en levantarse, rodear el propio árbol por la derecha, pasar por debajo a cuatro patas, sentarse y dar una palmada. Cuando sale sola, se añade la vuelta entera.
Qué se trabaja
Seguridad3
Comprobar que la zona de caída esté libre antes de permitir cada salto.
Revisar el recorrido, mantener al grupo localizado y adaptar la actividad al tiempo.
Mantener libre el recorrido y mirar por encima del hombro al desplazarse hacia atrás.
Consejos para el profesor2
Que el guarda cante las vueltas en alto: sin conteo común cada conejo lleva su cuenta y todos dicen que ganan.
Rota árboles y conejos cada dos rondas: el árbol aguanta las rodillas flexionadas sin correr ni un metro.
Adaptaciones NEE4
Visual
Su árbol le va llamando por su nombre durante toda la vuelta y hace de faro sonoro, y el trazado de la carrera se marca con huellas de goma o cinta de carrocero rugosa pegadas al suelo, nunca con una cuerda;
Auditiva
La señal de salida es un brazo en alto que baja, visible desde todo el corro, y la serie se deja dibujada paso a paso en un cartel en el centro, junto al guarda.
Movilidad reducida
El conejo hace su serie en un recorrido corto junto a su árbol, sin la vuelta al corro, y el paso por debajo se sustituye por rodear al árbol por el lado que se cante; El papel de árbol se puede hacer sentado en una silla con los pies separados, y a una silla de ruedas no se le ata ni se le engancha nada.
Cognitiva o de atención
Se empieza con dos pasos de la serie y se van añadiendo de uno en uno, se dice en voz alta cada paso mientras se hace, y se le pone al lado un compañero que corre la serie con él las primeras rondas.
Errores frecuentes
- Dejar que el árbol cierre las piernas al ver llegar a su conejo: el que entra por debajo se lleva el golpe.
- No fijar un único sentido de carrera: doce conejos rodeando el corro en direcciones distintas chocan de frente.
- Cambiar la serie cada ronda: el juego consiste en repetirla de memoria, y con una nueva se para todo el mundo.