Descripción
Zancos de bote: dos botes de plástico rígido boca abajo y una cuerda por cada uno que se sujeta con la mano. Se empieza de pie parado, se pasa a cinco pasos y se acaba haciendo un recorrido corto entre conos. Se anda, no se corre, y no hay carreras: la caída viene siempre de la prisa.
Objetivo
Mantener el equilibrio sobre una base pequeña y elevada y coordinar el tirón de la cuerda con el paso.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Recorrido con curvas y paradas: Se cierran un poco las curvas del recorrido y en cada cono hay que pararse tres segundos sin bajar los pies. Sube la exigencia de equilibrio sin subir la velocidad, que es lo que no se toca. Otra organización — Parejas de sombra: La mitad de la clase va con zancos y la otra mitad de acompañantes, andando al lado, ofreciendo el antebrazo y contando los pasos en voz alta. A los cinco minutos se cambian. Hace falta la mitad de material y hay un par de manos por cada alumno subido. Más fácil — Bases anchas sin cuerda: Se sustituyen los zancos por islas de equilibrio o dos bases anchas y bajas, y se pasa de una a otra con las manos libres. Desaparece la cuerda y queda el cambio de apoyo sobre una base pequeña.
Consejos para el Profesor
Dedica los cinco primeros minutos a ajustar cuerdas uno por uno: con la cuerda larga no se anda, y con cuerda sobrante colgando se la pisan. Ensaya con toda la clase cómo se baja —soltar y poner el pie— antes de dar un solo paso; es lo que evita la caída de espaldas. Y si alguien te pide hacer una carrera, di que no y explica por qué: en cuanto hay prisa, dejan de mirar al frente.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: hace la misma tarea con una base más ancha y más baja y con un punto de apoyo fijo al lado —la pared o la espaldera— donde sujetarse con una mano; los pasos se cuentan y el reto se mide en número de apoyos, no en distancia recorrida. Visual: reconoce los zancos y las cuerdas con las manos antes de subirse, hace el recorrido pegado a la pared para tener una referencia continua a un lado, y un compañero va delante hablando para marcar la dirección; la zona de paso se deja completamente vacía y los conos se colocan fuera de la línea de marcha, porque aquí nada puede quedar bajo el pie, y menos una cuerda. Auditiva: la señal de subir, andar y parar es visual —el brazo del docente—, el compañero acompañante se coloca donde le vea la cara y los pasos se cuentan con los dedos en alto. Cognitiva: primero de pie parado sobre los zancos sin andar, después tres pasos con el compañero al lado, y no se pasa al recorrido hasta que los tres pasos salgan solos.