Mayúsculas y minúsculas
Descripción
Travesías de un cuadro marcado con conos siguiendo una consigna que dice dos cosas: con qué pie se cruza —el izquierdo o el derecho— y de qué tamaño son los saltos, grandes si la consigna va en mayúsculas y pequeños si va en minúsculas. Se cruza en grupo y se vuelve andando por fuera.
Objetivo
Reconocer y usar el pie izquierdo y el derecho a la orden, y cambiar el tamaño del salto sin cambiar de pie.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Consigna doble: La consigna trae dos partes —«izquierdo en mayúsculas hasta el centro y derecho en minúsculas hasta el final»— y el cambio de pie se hace sobre la raya del medio sin pararse. La travesía sigue siendo de seis metros y la vuelta se sigue haciendo andando por fuera. Otra organización — Circuito de esquinas: En vez de cruzar de lado a lado, se recorre el borde del cuadro y en cada esquina hay un cono con su tarjeta, que dice el pie y el tamaño del tramo siguiente. Se va en hilera con tres pasos de separación, todos en el mismo sentido, y ya no hace falta la voz del docente: la consigna se lee al llegar. Más fácil — Pasos en vez de saltos: Se cruza andando: zancadas largas si la consigna va en mayúsculas y pasos cortos si va en minúsculas, empezando siempre con el pie que manda. Desaparece el equilibrio sobre un pie y queda lo importante, que es distinguir el izquierdo del derecho a la orden.
Consejos para el Profesor
Lo primero es dejar claro el código, y se hace en treinta segundos: mayúscula es letra grande, así que salto grande. Enséñalo escribiendo una A grande y una a pequeña en el suelo y saltando tú los dos tamaños. La pata coja cansa muchísimo a esta edad, así que seis metros y vuelta andando: si alargas la travesía verás cómo empiezan a apoyar el otro pie y a torcer el tobillo. Y canta las consignas alternando pie, porque si les dejas elegir cruzan siempre con el dominante y el juego pierde la mitad de lo que enseña.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: la clase entera juega al menos una tanda con la versión de pasos, que iguala sin señalar a nadie; si usa silla, la consigna se aplica a la mano —empujar con la izquierda o con la derecha, alternando— y el tamaño se convierte en empujes largos o cortos, con lo que la travesía es la misma y el contenido, izquierda-derecha y amplitud, también. Visual: recorre el cuadro andando y de la mano antes de empezar, los cuatro conos son altos y se pueden tocar, el borde se marca con tiza gruesa o cinta de carrocero —nunca con una cuerda, que rueda bajo la zapatilla justo donde se está saltando a la pata coja— y cruza al lado de un compañero que va diciendo «izquierda, izquierda» y avisa cuando queda un metro. Auditiva: la consigna va siempre con tarjeta a la vista, no solo dicha, y la señal de salida es el brazo levantado del docente colocado al final de la travesía; la cuenta de saltos se lleva con los dedos. Cognitiva: empieza con la versión de pasos y una sola consigna repetida muchas veces, con una marca de tiza en la zapatilla del pie que toca, y se pasa a la pata coja y a dos consignas cuando la primera salga sola.