Mudanza sin manos
Descripción
Cada equipo de cinco recorre su carril con cinco objetos: un saquito de arena, un balón medicinal ligero, una botella llena, un libro grueso y una toalla enrollada. Ninguno se agarra cerrando los dedos: viajan sobre el hombro, el antebrazo o el dorso de la mano, y sobre la cabeza solo sube el saquito. El equipo se reparte las cargas antes de salir y no las cambia.
Objetivo
Transportar cargas descentradas sin agarre sobre una base de apoyo reducida, y aprender por experiencia propia dónde conviene colocar un peso respecto al centro de gravedad.
Cómo se juega5
Ningún objeto se agarra cerrando los dedos
Viaja apoyado sobre el hombro, el antebrazo o el dorso de la mano, y la mano acompaña pero no sujeta.
Sobre la cabeza solo viaja el saquito de arena. El balón medicinal, la botella, el libro y la toalla van sobre el hombro o el antebrazo, y ahí se quedan todo el viaje.
Si un objeto empieza a caerse, se aparta hacia fuera del carril con el brazo y se deja caer; nadie intenta recogerlo en el aire ni lo retiene contra el cuerpo.
Los dos pies pisan la línea durante todo el trayecto; salirse obliga a volver al punto de salida con el objeto. Se camina: no hay premio por velocidad.
El equipo tiene un minuto para decidir el reparto y no puede cambiarlo una vez que ha salido el primero; en cada uno de los tres viajes el reparto tiene que rotar.
Variantes3
El equipo no ve los objetos hasta el momento de salir y decide sobre la marcha. El minuto de planificación se sustituye por decisión bajo presión, que es otra tarea distinta. El saquito sigue siendo el único que puede ir en la cabeza.
A mitad del carril el objeto cambia de portador sin tocar el suelo y sin que ninguno de los dos salga de la línea. El traspaso se hace parados, anunciándolo en voz alta y siempre por debajo de la altura del hombro.
La línea pintada de la pista se sustituye por una tira de cinta de 5 cm. La misma carga sobre la mitad de base.
Qué se trabaja
Seguridad3
Sobre la cabeza solo sube el saquito de arena, blando y de un kilo como máximo: es el único objeto de la lista que, si cae, no lesiona el pie del que lo lleva. El balón medicinal, la botella y el libro viajan sobre el hombro o el antebrazo, donde el brazo puede desviarlos hacia fuera.
Todo objeto que se cae, se deja caer y se aparta hacia el exterior del carril: no se recoge en el aire, no se sujeta contra el muslo y no se para con el pie. Se recoge después, parado y agachándose, y el compañero de detrás rodea por fuera.
Nadie empuja ni «ayuda» tocando al que lleva carga, ni de broma: quien va con dos kilos sobre el hombro no tiene un brazo libre para protegerse.
Consejos para el profesor3
Di en la primera frase qué sube a la cabeza y qué no, y por qué. Es una norma de treinta segundos que evita la única lesión previsible de este juego, y no quita nada al descubrimiento: el saquito en la cabeza ya desestabiliza de sobra.
Pesa los objetos delante de ellos con una báscula de cocina la primera vez. Dos kilos parecen poco dichos y bastantes puestos en el hombro, y a partir de ahí nadie discute el tope.
Mira los tobillos, no los objetos. Si el pie se agarra al suelo y ajusta, la carga es la adecuada; si el alumno pisa plano y rígido, le has puesto demasiado peso.
Adaptaciones NEE4
Visual
Recorre un carril delimitado con cinta adhesiva rugosa solo en los dos bordes, con un compañero por fuera que anuncia los metros. Su objeto es el saquito de arena, que no rueda ni golpea si cae.
Auditiva
El reparto se decide con un croquis dibujado en una pizarrita en vez de hablándolo, y las señales de salida y de parada son visuales y se dan desde un punto fijo del carril.
Movilidad reducida
Recorre el carril en silla con el objeto apoyado sobre el antebrazo separado del cuerpo y sin agarrarlo con los dedos; su carril se ensancha a 90 cm entre dos líneas de conos. Nada se ata a la silla ni al brazo.
Cognitiva o de atención
Dos objetos en vez de cinco y la parte del cuerpo ya decidida en una tarjeta con dibujo. Se añade el tercero cuando los dos primeros lleguen sin caerse.
Errores frecuentes
- Dejar que el descubrimiento del peso alto ocurra por accidente. La comparación se dirige y se dice antes de salir: el mismo saquito en la cabeza y luego en el antebrazo enseña lo mismo, y no hay ningún motivo para que un objeto pesado suba a la cabeza hasta que se caiga.
- Cerrar los dedos «solo un poco». Se ve desde lejos y desactiva el ejercicio; vale la pena parar la primera vez que ocurra.
- Repartir siempre el mismo objeto a la misma persona. En los tres viajes el reparto tiene que rotar, o cada uno aprende solo su carga y ninguna otra.
- Intentar salvar el objeto que se cae. Es el reflejo automático y es donde aparece la lesión: se avisa antes del primer viaje y se recuerda en cuanto alguien lo haga.