Descripción
Reto cooperativo de figuras. En grupos de ocho o diez, todos en contacto unos con otros, hay que formar en el suelo la figura que pide el docente: una serpiente lo más larga posible, la más corta, un cuadrado, una pelota, un sol. Nadie puede quedar suelto.
Objetivo
Colocarse en el sitio que le toca dentro de una forma que solo se ve entera desde fuera, poniéndose de acuerdo y sin soltar a nadie.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Sin hablar: La figura se forma sin decir ni una palabra, solo señalando y con gestos. Se mantienen las reglas de contacto del juego base: de la mano o del hombro, sin tirar y sin agarrar la ropa. Otra organización — Toda la clase en una figura: En vez de grupos pequeños, la clase entera forma una sola figura, con el docente dando tiempo largo y describiendo desde fuera lo que va viendo. Es más lenta y más difícil de coordinar, y funciona muy bien como cierre. Más fácil — Con la figura dibujada: La figura se dibuja antes con tiza en el suelo y el grupo solo tiene que colocarse encima manteniendo el contacto. Desaparece el problema de imaginar una forma que desde dentro no se ve.
Consejos para el Profesor
Pide figuras que se puedan reconocer desde dentro: la fila, el corro, el cuadrado y la serpiente funcionan; una estrella con veinticinco niños no la entiende nadie y el grupo se atasca. El momento bueno del juego es cuando discuten cómo colocarse, así que no lo cortes por ir rápido. Y ten cuidado con la serpiente más larga: es la única figura que invita a tirar, dilo antes de pedirla.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: es parte de la figura como cualquiera y el grupo la construye contando con él, que es exactamente el contenido del reto; se acuerda de entrada que nadie empuja, arrastra ni levanta a un compañero para colocarlo, regla que vale para todo el grupo, y el contacto con él puede ser mano con mano o mano en el reposabrazos. Visual: el contacto permanente es su referencia y ya forma parte del juego; además el docente nombra la figura y la describe en voz alta, un compañero le dice en qué parte de ella está —si es la cabeza de la serpiente o una esquina del cuadrado— y con la figura dibujada puede recorrerla con la mano antes de colocarse. Auditiva: cada figura se pide enseñando una tarjeta con el dibujo además de decirla, el docente la muestra desde un sitio visible y la señal de "ya está" es levantar las manos libres, que es visual para todos. Cognitiva: se juega con la figura dibujada con tiza, de una en una, empezando por las dos más simples —la fila y el corro— y sin pedir la siguiente hasta que la anterior salga con calma.