Pájaros y peces
Descripción
Escucha metida dentro de un cuento. En el suelo hay varias fuentes hechas con colchonetas bien juntas. Mientras el docente cuenta la historia, cada vez que aparece el nombre de un pez se dan tres saltos dentro de la fuente, y cada vez que aparece el de un pájaro, tres saltos fuera.
Objetivo
Escuchar un cuento entero pendiente de una sola cosa y decidir uno mismo, sin que nadie dé la orden, si lo que ha sonado va dentro o fuera.
Cómo se juega6
Colocación
Dos o tres fuentes de colchonetas bien juntas, repartidas por la sala y separadas entre sí. Cada grupo pequeño se coloca de pie alrededor de la suya, todos por fuera y con sitio de sobra.
Arranque
El docente enseña una sola consigna. Primero los peces: dice «trucha» y todos entran en la fuente con tres saltos a pies juntos. Se repite con dos o tres peces más, hasta que salga sin pensar.
Qué se puede hacer
Saltar a pies juntos y entrar o salir por el lado que a cada uno le quede más cerca. Dentro de la fuente se está de pie y quieto hasta el siguiente nombre; por encima de las colchonetas no se corre.
Qué pasa cuando en el cuento aparece un pájaro
Quien esté dentro sale con tres saltos y quien ya esté fuera da los tres saltos en el sitio. Nadie se queda parado y nadie se equivoca del todo: el que se lía mira a los de al lado y se recoloca sin que pase nada.
Cómo termina
La historia acaba con todos fuera de la fuente, sentados en el borde de las colchonetas, y se repasa entre todos qué animales han salido y cuáles eran de agua.
Reinicio
Se cuenta el mismo cuento otra vez, un poco más deprisa y con los animales más mezclados, o se meten animales que propongan ellos desde su sitio.
Variantes3
También los que corren
Aparece un tercer grupo, los animales de tierra, y con ellos se dan tres saltos alrededor de la fuente sin llegar a entrar. Tres respuestas en vez de dos, y solo cuando las dos primeras salgan solas.
La fuente y el nido
En vez de dentro y fuera hay dos zonas marcadas con tiza en el suelo, la fuente y el nido, y con cada animal se cruza de una a la otra. Se mantienen los grupos pequeños, desaparece el escalón de la colchoneta y aparece el desplazamiento.
Sin cuento, solo el nombre
El docente dice únicamente el nombre del animal, sin historia alrededor, y lo repite dos veces. Se quita todo el ruido de la narración y queda la decisión sola.
Consejos para el profesor4
El cuento es el motor: bien contado, aguantan diez minutos pendientes de una sola palabra.
Escríbete antes qué animales vas a meter y en qué orden, porque improvisando salen siempre los mismos cuatro.
Grupos de seis u ocho por fuente, no más.
Y guárdate los animales dudosos — el pingüino, el pato — para el final, que es justo cuando toca hablar de por qué unos van al agua y otros no.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Se entra y se sale de la fuente como se pueda — andando, gateando o rodeando por un lado despejado sin colchoneta — y los tres saltos se sustituyen por tres palmadas o tres impulsos de brazos, que es la misma respuesta contada tres veces.
Visual
Se le coloca en el borde de la fuente y se le deja recorrerlo con las manos antes de empezar para saber dónde está el escalón; el borde se marca con una tira de cinta rugosa pegada al suelo, nunca con una cuerda, y un compañero fijo entra y sale a su lado.
Auditiva
El docente enseña una tarjeta con el dibujo del animal a la vez que lo nombra y se coloca donde el alumno le vea la cara; la historia se cuenta despacio y mirando al grupo, no de espaldas.
Cognitiva
Se juega con dos animales solamente, siempre los mismos, y durante un tiempo se dice el animal y también dónde va («la trucha, dentro»), hasta que la relación se sostenga sin la ayuda.