Palmas que aflojan
Descripción
Parejas frente a frente, de pie, con los codos flexionados y las palmas apoyadas contra las del compañero. Se empuja cinco segundos y los dos sueltan a la vez con una espiración larga; la primera tanda va a media fuerza y cada siguiente con la mitad, hasta que las palmas apenas se rozan.
Objetivo
Bajar el tono muscular y la frecuencia cardíaca después de una sesión de oposición, y notar en el propio cuerpo la diferencia entre cuatro grados de tensión que uno mismo gradúa.
Cómo se juega5
Palmas apoyadas a la altura del pecho y codos flexionados
Los brazos no se estiran del todo en ninguna de las cuatro tandas.
Los dos sueltan a la vez a la voz del guía. Nadie afloja antes ni aguanta después.
Cada tanda se empuja con la mitad de fuerza que la anterior; si una pareja empuja igual dos veces, repite la serie desde la tanda uno.
Entre tanda y tanda, brazos colgando y dos respiraciones completas; no se habla durante la serie.
Cualquiera de los dos separa las manos cuando quiera y el otro no vuelve a apoyarlas hasta que él las ofrezca.
Variantes3
A partir de la segunda tanda los dos cierran los ojos y ajustan la fuerza solo por lo que notan en las manos. La graduación se vuelve mucho más fina.
La serie completa se hace sentados sobre los talones, lo que quita las piernas de la ecuación y baja todavía más el tono general.
Se empieza por el roce y se sube hasta la fuerza media de la primera tanda, y luego se baja otra vez. Sirve cuando la sesión anterior ha sido de baja intensidad y hay que ordenar la activación antes de bajarla.
Qué se trabaja
Seguridad3
Codos flexionados en todo momento: con los brazos bloqueados, cualquier fallo de apoyo del compañero se transmite directo al codo y al hombro.
Las palmas se apoyan, no se agarran: ninguna mano se cierra sobre la del compañero y ninguna sube por encima del hombro. Ni cuello, ni cara, ni muñecas, ni dedos, tampoco en la primera tanda.
Las parejas salen de la fila de estatura. Aunque la fuerza sea baja, con veinte centímetros de diferencia las palmas no se encuentran a la misma altura y uno de los dos empuja hacia arriba.
Consejos para el profesor2
Baja tu propia voz tanda a tanda: el grupo copia el volumen del maestro antes que sus instrucciones, y aquí el volumen es literalmente el contenido.
No cronometres las pausas con el silbato ni con un pitido. En esta tarea el sonido que marca los tiempos tiene que ser más suave que el de la parte principal, o el cuerpo no baja.
Adaptaciones NEE4
Visual
El compañero apoya las palmas primero y dice «ya estoy» antes de que el alumno coloque las suyas, de modo que nunca busque una mano que se mueve. El guía cuenta los cinco segundos en voz alta y marca la soltada con la palabra «suelta», que basta para toda la tarea; no hace falta ninguna marca en el suelo.
Auditiva
El guía enseña una tarjeta con cuatro barras de tamaño decreciente y señala la que toca en cada tanda; la soltada la marca abriendo las dos manos hacia los lados. La pareja acuerda que dos toquecitos con el dedo en la palma del otro significan «paro».
Movilidad reducida
La serie completa se hace con los dos sentados, en silla o en un banco, frente a frente y a la misma altura de hombros, con las palmas a la altura del pecho: no hay ningún elemento de la tarea que dependa de estar de pie. La respiración final se hace sentados de lado, apoyando solo el hombro contra el del compañero, y no se ata ni se sujeta nada a la silla.
Cognitiva o de atención
Se reduce la serie a tres tandas —media, floja, roce— y el guía enseña la tarjeta de barras además de decirlo. Antes de la primera serie, el maestro hace las tres tandas con el alumno para que sienta la diferencia en la mano antes de tener que producirla.
Errores frecuentes
- Las cuatro tandas acaban siendo iguales porque nadie sabe cuánto es «la mitad». La tarjeta de barras o la primera serie hecha con el maestro resuelve eso en un minuto.
- Se estiran los brazos del todo para empujar más: desaparece la graduación y aparece la carga sobre el codo.
- Se encadena la tarea con la anterior sin cambiar el tono de voz ni bajar el ritmo, y la vuelta a la calma se convierte en una tanda más de oposición.