Descripción
Con los tobillos unidos por un pañuelo, se salta lateralmente cruzando una línea de ida y vuelta.
Objetivo
Saltar de lado a pies juntos, un gesto que en los juegos casi nunca aparece y que el atletismo pide.
Cómo se juega
Colocación: Equipos en fila, cada uno con una línea marcada por delante y un pañuelo para atar los tobillos. 2. Arranque: el primero se ata los tobillos con el pañuelo, holgado, y salta la línea de un lado a otro. 3. Qué se puede hacer: se salta de lado, con los dos pies a la vez, sin pisar la línea. Se cuentan los saltos limpios en veinte segundos. 4. Qué pasa cuando alguien pisa la línea: ese salto no cuenta y se sigue. 5. Cómo se complica: se hace sobre una línea más ancha (dos cuerdas paralelas separadas un palmo) o con los ojos en un punto fijo. 6. Reinicio: se desata el pañuelo entre turno y turno, nunca se anda ni se corre con los tobillos atados.
Variantes3
Sobre un río de un palmo de ancho marcado con cinta, que obliga a saltar más lejos.
Todos a la vez en sus propias líneas, contando cada uno los suyos.
Sin atar, solo con los pies juntos.
Consejos para el profesor4
El salto se cobra en las rodillas y en los tobillos, así que vigila la caída más que la distancia: se cae con los dos pies, rodillas flexionadas y sin ruido.
Si oyes las caídas desde el otro lado de la pista, están cayendo rígidos.
No premies el salto más largo sin mirar cómo se aterriza, porque el grupo va a por lo que tú midas.
Y cuenta los saltos en vez del tiempo: veinte saltos seguidos cansan mucho más de lo que parece a esta edad.
Adaptaciones NEE3
Movilidad reducida
El salto se sustituye por el impulso que el alumno controle —una elevación de tronco, un empuje de brazos, un avance rápido de silla— y cuenta igual que el del resto; las distancias se acortan para todo el grupo, no solo para él. Nada se ata a la silla.
Visual
El recorrido se camina antes de jugarlo, los obstáculos se describen en voz alta y llevan una referencia sonora (un compañero que llama desde la llegada); los bordes de la zona se marcan con huellas de goma pegadas al suelo o cinta de carrocero rugosa, nunca con una cuerda, y dentro de una zona de caída no se marca nada.
Auditiva
La salida y la parada se dan con el brazo en alto y con tarjeta de color, nunca con silbato, y las consignas se muestran hechas antes de pedirlas. Cognitiva o de conducta: menos consignas a la vez, se empieza por el salto más sencillo y se le da un papel visible (juez de la línea, contador de saltos) cuando espera turno.