Descripción
Un corro cogido de las manos y con los brazos en alto forma puentes, y dentro quedan varios prisioneros. Mientras suena la música todos bailan; cuando para, los de dentro tienen que salir por debajo de un puente antes de que baje.
Objetivo
Reaccionar en el instante en que para la música y salir del corro eligiendo el puente que todavía está abierto.
Cómo se juega6
Colocación
Todo el grupo en un corro amplio, cogido de las manos y con los brazos estirados hacia arriba, de modo que cada dos alumnos forman un puente. Cinco o seis prisioneros dentro del corro, repartidos y cada uno cerca de un puente distinto.
Arranque
Suena la música. El corro baila en el sitio con los brazos en alto y sin soltarse, y los prisioneros bailan libremente por dentro. Mientras suena la música nadie sale y ningún puente baja.
Qué se puede hacer
Los prisioneros pueden colocarse donde quieran dentro del corro y elegir por qué puente van a salir. Los del corro se mueven y bailan, pero no pueden bajar los brazos ni cerrar el puente antes de que pare la música.
Qué pasa cuando para la música
Los prisioneros salen por debajo del puente que hayan elegido y los del corro bajan los brazos por delante, despacio y hasta la altura de la cintura. Un puente no se cierra nunca sobre alguien que ya está pasando: si hay alguien debajo, se deja pasar y se cierra después.
Cómo termina
Los que consiguen salir se colocan en el corro y forman puente; los que se quedan dentro siguen de prisioneros, y el docente mete dos o tres prisioneros nuevos en cada ronda y saca a los que llevan dos seguidas. En diez minutos casi toda la clase ha sido prisionera un par de veces.
Reinicio
Antes de empezar la ronda, el docente dice en voz alta qué tres puentes valen esa vez, y hay que llegar hasta uno de ellos. Los demás puentes se quedan cerrados desde el principio y no bajan sobre nadie.
Variantes3
Mientras suena la música, el corro entero gira despacio hacia un lado sin soltarse. Al parar, el puente que el prisionero tenía localizado ya no está donde estaba y hay que buscar otro sobre la marcha. Sigue valiendo la regla de que ningún puente baja sobre alguien que está pasando.
En vez de un corro de veinticinco, dos corros de doce con tres prisioneros cada uno. Hay la mitad de espera, el doble de rondas y el docente los ve los dos desde el centro.
Los puentes no bajan. Al parar la música, los del corro se quedan con los brazos arriba y solo dan un paso hacia dentro para estrechar el hueco, y los prisioneros salen por donde puedan. Se quita la prisa y queda la reacción, que es lo que interesa el primer día.
Qué se trabaja
Seguridad3
Un puente no se cierra nunca sobre alguien que ya está pasando: si hay alguien debajo, se le deja salir y se baja después.
Los brazos se bajan por delante, despacio y hasta la altura de la cintura, nunca de golpe sobre la cabeza o el cuello del que sale.
Los prisioneros eligen su puente antes de que pare la música y salen por debajo de uno en uno: dos que salen por el mismo hueco chocan de cabeza.
Consejos para el profesor2
Rota los prisioneros cada dos paradas: si no, siempre escapan los mismos y el corro se cansa de ser pared.
Baja la música en vez de cortarla de golpe; el corte seco hace que los brazos caigan sobre quien está pasando.
Adaptaciones NEE3
Visual
Antes de cada ronda se le lleva a tocar con la mano el puente por el que va a salir, y los dos compañeros de ese puente le llaman por su nombre en voz alta en cuanto para la música;
Movilidad reducida
Es prisionero como el resto y sale por un puente montado a su medida, con los dos compañeros dándose la mano a la altura que necesite y separados un paso más; Si va en silla, ese puente es el suyo y se acuerda antes de cada ronda.
Cognitiva o de atención
Juega la versión de puentes altos, con dos prisioneros y con el mismo puente acordado toda la sesión, y las primeras rondas el docente le dice «ya» en voz alta cuando para la música.
Errores frecuentes
- Formar un solo corro con toda la clase: los prisioneros no ven dónde queda su puente y salen todos por el mismo.
- Poner dos prisioneros nada más, con lo que veinte alumnos pasan el juego de pie sujetando brazos.
- Dejar que el corro baje los brazos antes de que pare la música, así no sale nunca nadie.