¿Quién Soy?
Descripción
Juego de relajación grupal en el que un alumno va al centro del círculo con la voz cambiada y los demás deben adivinar quién es. Los alumnos están sentados en círculo de espaldas al centro con los ojos cerrados.
Objetivo
Conseguir la relajación del grupo
Cómo se juega5
Sentar a todos en círculo de espaldas al centro con ojos cerrados.
El profesor toca a un alumno en el exterior.
Ese alumno va al centro del círculo.
Pronuncia una palabra con el tono de voz cambiado.
Los demás intentan adivinar quién es.
Variantes2
Decir una frase en lugar de una sola palabra.
El alumno puede imitar a un personaje conocido.
Qué se trabaja
Seguridad2
El interior del círculo se deja despejado de material antes de empezar, porque se cruza con la vista limitada.
Los sentados esperan con las manos en el regazo y sin alargar el brazo hacia quien pasa por detrás.
Consejos para el profesor2
Una sola palabra corta y la misma para todos: así se juega con la voz y no con el vocabulario.
Toca al elegido en la espalda con el corro ya de espaldas: en cuanto le nombras, se acabó.
Adaptaciones NEE4
Visual
Se le acompaña al centro y de vuelta rozándole el hombro, y su sitio en el corro se marca con una alfombrilla o con cinta rugosa para que lo encuentre al volver, nunca con una cuerda tendida.
Auditiva
El del centro hace un gesto o adopta una postura característica en lugar de hablar, y la ronda entera se juega así para todo el grupo; si dice la palabra, la vocaliza de frente y a su altura.
Movilidad reducida
El turno se puede hacer desde el propio sitio del círculo, con el resto de espaldas igual, porque lo que identifica es la voz y no la posición; Si usa silla, el hueco de paso se deja abierto y ancho desde el principio y para todos.
Cognitiva o de atención
Turnos cortos y una consigna única —«di la palabra con voz de gigante»—, con la palabra elegida de antemano y siempre la misma.
Errores frecuentes
- Elegir siempre a los mismos: los que nunca salen al centro dejan de escuchar.
- Permitir que se giren a mirar: no hay adivinanza, y en cuanto lo hace uno lo hacen todos.
- Dejar que digan una frase larga: se les reconoce por lo que dicen y no por la voz.