Rastreo con pistas cruzadas
Descripción
Por el mismo terreno hay dos rastros de ocho pistas cada uno, mezclados y cruzándose al menos tres veces. Las pistas son del mismo color y del mismo tamaño, y lo único que las distingue es el símbolo: círculo o triángulo. Cada patrulla apunta solo las de su símbolo y las deja todas donde están.
Objetivo
Distinguir dos series de señales entrecruzadas por un solo rasgo, y seguir la propia sin llevarse ni alterar la ajena.
Cómo se juega7
Colocación
Dos rastros de ocho pistas cada uno, repartidos por el mismo espacio y cruzándose al menos tres veces. Las pistas de los dos rastros son del mismo color y del mismo tamaño; lo único que las distingue es el símbolo, círculo o triángulo. Eso es a propósito: si se distinguen por color, el juego es trivial.
Los equipos
Con 25, cinco patrullas. Dos siguen el rastro del círculo, dos el del triángulo, y la quinta empieza haciendo de observadora y va rotando. Cada patrulla lleva una tarjeta con su símbolo bien grande.
La regla que define el juego, dicha dos veces
Se apunta solo lo propio y nada se recoge. Todas las pistas, propias y ajenas, se dejan exactamente donde están, sin girarlas, sin apartarlas y sin taparlas. Una patrulla que se lleva una pista ajena deja a la otra sin juego.
El avance
La patrulla va junta y andando. Al encontrar una pista, se para, mira el símbolo, y solo entonces decide. Ese medio segundo de mirar antes de apuntar es el contenido entero de la actividad.
El registro
Cada pista propia se apunta en el papel, con dónde estaba y el orden en que apareció. Al final se cuentan: tienen que ser ocho. Si son siete, se saltaron una; si son nueve, apuntaron una ajena.
El cruce, que es donde está la gracia
En los puntos donde los dos rastros se cruzan hay pistas de los dos símbolos muy juntas. Es donde todo el mundo se equivoca la primera vez, y donde conviene que el maestro esté mirando sin decir nada.
La comprobación final
Las dos patrullas de cada símbolo comparan sus listas de ocho pistas. Si las dos tienen las mismas ocho, el rastro estaba bien seguido. Si una tiene una distinta, se va a mirar dónde estaba y se ve qué pasó.
Variantes3
los dos rastros se distinguen además por el color, y se cruzan solo una vez. Sirve para entender la mecánica antes de quitar la ayuda del color.
tres rastros con tres símbolos, cruzándose entre sí, y con alguna pista que lleva los dos símbolos y que no es de ninguna patrulla: se deja sin apuntar.
cada patrulla monta el rastro para otra, colocando sus ocho pistas y cruzándolas con las de la patrulla vecina. Montar un rastro cruzado enseña más que seguirlo, pero lleva el doble de tiempo.
Qué se trabaja
Seguridad3
En los puntos de cruce se agacha uno solo del grupo a mirar el símbolo y el resto espera de pie a un paso: es donde coinciden dos patrullas y donde se chocan las cabezas.
Se avanza andando también entre pista y pista: una cartulina plastificada pisada a la carrera resbala, y el medio segundo de mirar el símbolo no existe corriendo.
La patrulla observadora mira desde fuera del cuadrado y no cruza el terreno para acercarse a un cruce que ya está ocupado.
Consejos para el profesor5
Lo que hace que este juego enseñe algo es que los dos rastros sean idénticos salvo por el símbolo.
En cuanto se distinguen por color o por tamaño, la discriminación desaparece y el juego se convierte en recoger cartulinas.
Los puntos de cruce son el corazón de la actividad y conviene montarlos generosos: al menos tres, con pistas de los dos símbolos a medio metro.
La regla de no tocar lo ajeno hay que decirla dos veces y comprobarla, porque una patrulla que se lleva una pista de otra deja al vecino sin rastro y sin poder terminar.
Y el recuento final de ocho es una comprobación que se hace sola, sin que el maestro tenga que corregir a nadie.
Adaptaciones NEE4
Visual
los dos símbolos se sustituyen por dos texturas bien distintas pegadas en la cartulina —una lisa y una rugosa, o una con un botón y otra plana—, que es exactamente la misma tarea de discriminación y funciona igual de bien; las pistas se colocan siempre junto a una referencia tocable.
Auditiva
el juego es todo visual; conviene que las consignas iniciales se den de frente, que el símbolo propio se enseñe grande en la tarjeta, y que el aviso de hallazgo sea el brazo en alto.
Movilidad reducida
el rastro se traza por terreno practicable y se acorta a cinco pistas si hace falta; la patrulla va junta y se para en cada pista, que es la regla del juego, y eso ya ajusta el ritmo sin necesidad de ninguna excepción.
Cognitiva o de atención
los dos rastros se distinguen además por el color y se cruzan solo una vez; se le da la tarjeta con su símbolo bien grande en la mano y se le pide que la ponga al lado de cada pista antes de decidir, que es la comprobación hecha gesto.
Errores frecuentes
- Distinguir los dos rastros por el color. Se acaba la discriminación, que es el contenido, y queda una recogida de cartulinas.
- Esconder las pistas. Deja de ser rastreo y pasa a ser una búsqueda del tesoro, además de meter la mano donde no se ve.
- Cruzar los rastros solo una vez. El cruce es donde está el aprendizaje: con uno solo, casi nadie llega a equivocarse.
- No comprobar que nadie se ha llevado pistas ajenas. La otra patrulla se queda sin poder terminar y no sabe por qué.
Observaciones
Montaje (15 minutos, antes de la clase, para 25 alumnos): 1. Se preparan dos juegos de ocho pistas. Del MISMO color y del MISMO tamaño: lo único que las distingue es el símbolo dibujado, un círculo en un juego y un triángulo en el otro. Si se distinguen por color, el juego se vuelve trivial y no se trabaja nada. 2. Se trazan los dos rastros por el mismo espacio de unos 40 x 40 metros, haciendo que se crucen AL MENOS TRES VECES. En cada cruce se dejan pistas de los dos símbolos a medio metro una de otra: los cruces son el corazón de la actividad, y con uno solo casi nadie llega a equivocarse. 3. Todas las pistas se colocan a la vista, en el suelo o apoyadas. Ninguna escondida bajo piedras, dentro de setos ni donde haya que meter la mano sin ver. 4. Se anota en un papel el orden de las ocho pistas de cada rastro, para poder comprobar al final. 5. Dos salidas marcadas con dos conos cada una, una por símbolo. 6. Se preparan cinco tablillas con papel y lápiz. 7. Se recorre la zona antes: nada de cristales, obras, charcos, avisperos ni pasos de vehículos, y todo dentro del campo visual.


