Relevo del aro
Descripción
Relevo corto con una tarea de por medio: se corre hasta el aro, se pasa por el cuerpo entero de la cabeza a los pies, se deja donde estaba y se vuelve a dar el relevo. Lo que cuesta no es correr, es salir del aro sin engancharse.
Objetivo
Pasar el cuerpo entero por dentro de un aro sin atascarse en los hombros, y volver a la carrera sin romper el orden del equipo.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — De los pies a la cabeza: el aro entra por los pies y sale por la cabeza. Cuesta el doble porque hay que levantarlo desde el suelo con el cuerpo dentro, y se hace igual de despacio que en la versión base: el aro no pasa nunca por delante de la cara a tirones. Otra organización — Un aro por cabeza: se acaban los equipos y las hileras. Cada alumno con su aro, repartidos por el espacio, pasándoselo por el cuerpo las veces que quiera, y cada dos minutos una carrera corta hasta una línea y vuelta. Se pasa de seis turnos por alumno a treinta. Más fácil — Aro grande y sentado: aro de los grandes, distancia de cinco metros y se puede sentar en el suelo para sacarlo por los pies. Sin cronómetro y sin ganador: cada equipo cuenta cuántas vueltas completas hace.
Consejos para el Profesor
Haz la cuenta antes de montarlo: ocho metros de ida y vuelta más el aro son unos veinte segundos, la ronda de cinco va en menos de dos minutos y en doce minutos cada alumno sale seis veces. Con hileras de diez son tres veces por cabeza y el juego se cae solo. Si tienes veinticinco aros, la variante de un aro por cabeza es muy superior y la ronda por equipos la dejas para el final, cuando ya saben pasarlo. Lo que hay que enseñar es el paso del aro y no la carrera: dedícale dos minutos parados antes de arrancar, porque el que no lo ha hecho nunca se atasca en los hombros, y es ahí donde se pone nervioso y tira.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: sale desde una línea adelantada, a la distancia que recorra con soltura, y el aro se le deja a la altura que le sirva, en el suelo, apoyado en un cono o en las manos de un compañero; el contenido es pasar el cuerpo por dentro del aro y se conserva entero, sentado si hace falta, sacándolo por un lado si no llega a los pies. Si se desplaza en silla, el aro se pasa por el tronco y los brazos y esa misma ronda la hace igual todo su equipo. Visual: el pasillo se delimita con conos que puede ir tocando y el cuadrado donde vive el aro se marca en el suelo con cinta de carrocero rugosa, nunca con una cuerda, que rueda bajo la zapatilla justo donde hay que frenar; sale a la vez que un compañero que corre a su lado diciéndole en voz alta cuánto queda. Auditiva: la señal de salida es el brazo del docente y no el silbato, y el relevo ya se da tocando la mano, que se ve y se nota. Cognitiva: primero se practica el paso del aro parado y sin carrera hasta que salga solo, después se añaden cinco metros, y el orden de la hilera se marca con un cono de color por alumno para que sepa cuándo le toca sin tener que contar.