Descripción
Se sube andando a un banco bajo y se salta a la colchoneta con los dos pies, cayendo de pie y parado. Hay varios bancos repartidos por la sala, así que se salta, se rodea y se vuelve a subir sin esperar.
Objetivo
Aprender a caer: mirar dónde se va a caer, doblar las rodillas al tomar tierra y aguantar de pie sin dar un paso.
Cómo se juega6
Colocación
Los bancos, repartidos por la sala y separados unos de otros, cada uno con la colchoneta pegada al lado por el que se salta. Cuatro o cinco niños por banco, de pie en el suelo y no encima.
Arranque
El docente enseña la caída antes de que nadie suba a ningún sitio. Se salta a pies juntos desde el suelo, se cae con las rodillas dobladas y se aguanta sin dar un paso. Todo el grupo lo hace tres veces en el suelo.
Qué se puede hacer
Se sube al banco andando por el extremo, se anda hasta el sitio de saltar, se mira la colchoneta y se salta con los dos pies. Se cae de pie, se sale de la colchoneta andando y se vuelve a subir. El banco va dando vueltas y no se para nadie.
Qué pasa cuando alguien no se atreve
Baja del banco andando por donde ha subido y salta desde el suelo, o se sienta en el borde del banco y salta de ahí, de la mano del docente. Nadie se queda mirando y nadie salta empujado ni contando hasta tres.
Cómo termina
El docente para y el grupo hace tres saltos de gigante y tres de ratón en el suelo para soltar las piernas. Los bancos y las colchonetas se recogen entre todos.
Reinicio
Se cambia lo que se hace en el aire —los brazos arriba, una palmada— pero la altura no se toca, ni aunque el grupo lo pida.
Variantes3
Con palmada
Se sale del banco igual, pero en el aire se da una palmada antes de caer. Obliga a mirar la colchoneta antes de saltar y a llegar con las manos libres. La altura sigue siendo exactamente la misma.
El río de colchonetas
Se quitan los bancos y se salta desde el suelo por encima de una fila de colchonetas puestas del derecho, a pies juntos y cayendo de pie. Vale para el día que no hay bancos y para el grupo que todavía no domina la caída.
De la mano
Se salta desde el borde del banco con el docente al lado, de la mano y sin tirar nunca del brazo: el niño decide cuándo suelta. Casi todos hacen dos saltos así y el tercero ya lo hacen solos.
Consejos para el profesor4
Lo que hay que enseñar aquí no es el salto, es la caída: si el primer día solo consigues que caigan con las rodillas dobladas y sin dar un paso, la sesión está hecha.
La colchoneta va pegada al banco y bien puesta, y si pones dos, sin hueco entre ellas: el tobillo se mete justo ahí.
Colócate en el banco donde estén los que más miedo tienen, no en el del medio; al que no se atrevía le basta con que estés ahí y en dos sesiones salta solo.
Y ojo con el enunciado original, que mandaba subir la altura conforme fueran dominando la caída: en infantil la altura no se sube nunca, se cambia lo que se hace en el aire.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
El contenido aquí es amortiguar, y eso se puede trabajar sin saltar. Sentado en el borde del banco, deja caer el peso sobre los pies apoyados en la colchoneta y aguanta de pie con las rodillas dobladas, con el docente sujetándole por los costados y no por las manos. Si no hay marcha autónoma, la parte que hace es la preparación y la llegada de los brazos, siempre desde el suelo o desde el banco sentado, nunca desde una altura.
Visual
Antes de empezar recorre el banco y la colchoneta andando, con el docente nombrándole dónde se acaba el banco, y salta desde el borde con el docente delante hablándole desde el punto exacto donde tiene que caer. El borde del banco se marca con cinta de carrocero rugosa, nunca con una cuerda: rodaría justo bajo el pie que impulsa.
Auditiva
La explicación va entera demostrada y la señal es visual. El docente salta primero y él lo copia; en este juego no hace falta oír nada para hacerlo igual que los demás.
Cognitiva
Se queda en el suelo repitiendo el mismo salto sin altura hasta que la caída con rodillas dobladas le sale sola, y después sube al banco con el docente al lado. Una consigna cada vez: primero «cae de pie», y solo cuando eso sale, «cae sin dar un paso».