Saltos coordinados
Descripción
Las parejas se desplazan juntas por el espacio y, al golpe de pandereta, saltan las dos a la vez. Todo el juego está en que el salto salga en el mismo instante, no en saltar más alto.
Objetivo
Ajustar el propio movimiento al de otro para que las dos cosas ocurran en el mismo momento.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Salto con giro: al oír la señal, la pareja se para y salta haciendo un cuarto de vuelta en el aire, cayendo a pies juntos y con las rodillas dobladas. El giro se hace siempre parado y nunca en desplazamiento, y las manos se sueltan antes de saltar, porque un giro con la mano cogida acaba en tirón de hombro. Otra organización — Grupos que crecen: se empieza en parejas y, a cada señal larga, dos parejas se juntan en un grupo de cuatro, luego de ocho, hasta que salta toda la clase a la vez. En cuanto el grupo pasa de cuatro se sueltan las manos y la sincronía se busca mirándose: nunca se salta encadenados en grupo grande, porque el que se retrasa arrastra a los de los lados. Más fácil — Uno y luego el otro: en vez de saltar los dos a la vez, salta primero uno y, en cuanto cae, salta el otro. Desaparece el problema de coincidir y queda el salto limpio, que es lo que hay que asegurar antes de pedir sincronía.
Consejos para el Profesor
Aquí no hay turnos ni espera: con 25 alumnos son doce parejas y un trío, y todos saltan en todas las señales. Con una señal cada ocho o diez segundos, en diez minutos salen unos sesenta saltos por alumno, que para primer ciclo es el techo: si ves que empiezan a caer con las piernas rígidas, alarga el desplazamiento entre señales en vez de meter más saltos. La señal se da desde el centro del espacio y en alto, porque si la das desde una esquina la mitad de la clase la oye pero no te ve. Y deja que cambien de pareja a menudo: coincidir con alguien nuevo es lo que hace que el juego no se agote en tres minutos.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se desplaza con su pareja al ritmo que le vaya bien y su salto es la elevación que pueda producir —despegar del asiento con impulso de brazos, un rebote de hombros, elevarse sobre las ruedas—; el contenido del juego es coincidir en el instante, no la altura, y eso se conserva entero, así que la pareja se evalúa igual que las demás por lo ajustada que va. Visual: va de la mano de su pareja durante todo el juego, que es la organización normal aquí y no una excepción, la señal se dobla con la voz "¡ya!" y los límites del espacio se marcan con conos altos que se pueden tocar con la mano; en el suelo no se pone absolutamente nada, ni cinta ni cuerda, porque este juego se cae de un salto y a ciegas. Auditiva: la señal es un gesto grande del docente desde el centro, más un golpe de pie en el suelo o el tambor apoyado en el suelo, cuya vibración se nota; y la pareja acuerda su propio aviso, un apretón de mano medio segundo antes de saltar, que además mejora la sincronía de los dos. Cognitiva: se juega con la versión de "uno y luego el otro", con una única señal siempre igual y saltando en el sitio sin desplazarse; se pasa a la sincronía cuando el salto a la señal salga sin pensarlo.