Descripción
Cada grupo se sienta con las piernas cruzadas a los dos lados de una línea de tiza. La pelota se envía a dos manos, alta y por encima de la cabeza, y antes se dice el nombre de quien la va a recibir: solo esa persona la toca y nadie se levanta. Si cae, la recoge andando quien la envió. El grupo cuenta los envíos cada vez más bajo, hasta contar solo con los dedos.
Objetivo
Cerrar la sesión bajando la activación sin salir del voleibol, y dejar instalado que la pelota se pide y se anuncia por el nombre, que es el acuerdo que después evita que dos alumnos salgan a la vez.
Cómo se juega5
Antes de soltar la pelota se dice el nombre de quien la va a recibir, y solo esa persona la toca.
Con la pelota en juego nadie se levanta del suelo ni se desplaza sentado: se pueden estirar los brazos, no moverse del sitio. Solo se levanta quien va a recoger una pelota ya parada.
La pelota se envía a dos manos desde el pecho, alta y por encima de la propia cabeza, y tiene que cruzar la línea; no se lanza a ras ni con una mano.
La pelota caída la recoge quien la ha enviado, andando, y vuelve a sentarse antes del siguiente envío.
El grupo cuenta los envíos en voz alta y nadie recibe dos veces seguidas. Cada cinco envíos la cuenta se dice más bajo, hasta contar solo con los dedos.
Variantes3
Además del nombre, se dice a qué altura se envía: «a la cabeza» o «al pecho». El que recibe prepara las manos antes de que salga la pelota, que es lo que después hace posible recibir sin miedo.
Se fija un orden de nombres al principio y se repite ese mismo orden toda la ronda, sin decirlo en voz alta a partir de la tercera vuelta. El grupo comprueba que sabe a quién le toca sin oírlo.
Se añade una segunda pelota cuando la primera lleva cuatro envíos. Sube ligeramente la atención sin subir el movimiento, y se retira en los últimos minutos para bajar de nuevo.
Qué se trabaja
Seguridad3
No hay ningún elemento en alto ni ninguna cuerda tendida: la separación es una línea dibujada en el suelo, de modo que un alumno que estira los brazos desde el suelo no puede engancharse con nada.
Todos permanecen sentados durante los envíos, y por eso ninguna pelota se persigue: la que cae al suelo la recoge quien la envió, andando y con el grupo quieto.
El nombre dicho antes del envío es lo que impide que dos alumnos estiren los brazos hacia la misma pelota y choquen las manos o las cabezas a metro y medio de distancia.
Consejos para el profesor2
Siéntate tú también en uno de los grupos y baja la voz antes que ellos. A estas edades, el volumen del maestro es el techo del volumen de la clase, y aquí bajarlo es el contenido.
Si un alumno lleva tres rondas sin ser nombrado, no lo digas en voz alta: nómbralo tú cuando te llegue la pelota. Señalar públicamente a quien no eligen convierte la vuelta a la calma en otra cosa.
Adaptaciones NEE4
Visual
Se le envía siempre desde el mismo lado y a la altura del pecho, y quien envía dice su nombre y después «va» en el momento de soltar la pelota, que es de color contrastado y algo mayor. Su sitio se marca con cinta adhesiva rugosa pegada al suelo formando el borde de un cuadrado de un metro alrededor de donde se sienta; dentro no se pone nada.
Auditiva
El nombre se acompaña de señalar con la mano libre a quien va a recibir antes de enviar; el gesto lo usan los cinco y sustituye por completo a la voz cuando hace falta. La cuenta del grupo se lleva con los dedos en alto desde el principio, no solo al final, para que el marcador se vea y no se oiga.
Movilidad reducida
Participa desde la silla o sentado en el suelo con apoyo, según le convenga, colocado a un metro de la línea para que la pelota le llegue al alcance de los brazos; el grupo está obligado a nombrarle al menos una vez cada cinco envíos y la pelota se le envía siempre a la altura del pecho. No se ata nada a las ruedas, a la muñeca ni al reposabrazos, y la línea de tiza se interrumpe donde pasan las ruedas para que no tenga que cruzarla.
Cognitiva o de atención
Empieza en un grupo de tres, donde hay menos nombres que elegir, y con la ronda cerrada, para saber siempre a quién le toca; el grupo de cinco y la elección libre llegan después. Se le da una tarjeta con las fotos o los nombres de su grupo, apoyada en el suelo delante, para poder nombrar sin tener que recordar.
Errores frecuentes
- Enviar sin decir el nombre porque se mira a quien va a recibir: la mirada no la ven los otros tres, y por eso la regla pide la voz y no el gesto de mirar.
- Nombrar siempre a los mismos dos compañeros, con lo que un tercio del grupo no toca la pelota; la regla de no recibir dos veces seguidas solo lo arregla a medias y hay que decirlo.
- Ponerse de rodillas o apoyarse en las manos para llegar a una pelota corta, que es como se pisan los dedos de quien está al lado.