Seis minutos en dos mitades
Descripción
Es la prueba de carrera de seis minutos, pero mirada por dentro. La pareja no solo cuenta la distancia total: separa las vueltas de los tres primeros minutos de las de los tres últimos, y así el corredor ve si salió demasiado rápido. Después se cambian los papeles y cada uno compara su resultado con el de la vez anterior.
Objetivo
Registrar la propia resistencia y valorar si se reparte bien el esfuerzo, comparándose con uno mismo y no con los demás.
Cómo se juega6
A la señal, los corredores salen a la vez y corren seis minutos a un ritmo que crean poder mantener. Se puede caminar si hace falta, pero sin pararse.
Cada contador hace un palote en su hoja cada vez que su pareja pasa por delante.
A los tres minutos, el profesor grita «¡mitad!» y los contadores trazan una raya: las vueltas siguientes van en la segunda columna.
Al «¡tiempo!», cada corredor se queda quieto donde está, y su contador anota también los cuartos de vuelta hasta la marca más cercana.
Tras dos o tres minutos caminando, se cambian los papeles y se repite.
Cada alumno compara sus dos mitades y su total con el de la vez anterior y escribe una conclusión: «salí demasiado rápido», «mantuve el ritmo» o «me guardé demasiado».
Variantes2
Cuatro minutos en lugar de seis, con la mitad a los dos minutos.
Antes de salir, el corredor dice cuántas vueltas quiere dar en cada mitad, y su contador le avisa en la mitad de si va por delante o por detrás.
Qué se trabaja
Seguridad3
No se corre en sentido contrario, y todo adelantamiento se hace por fuera.
Detente y avisa si notas mareo o dolor en el pecho; tu contador se lo dice al profesor en ese momento.
Los contadores se quedan por fuera del circuito y no lo cruzan para acercarse a su pareja.
Consejos para el profesor2
Si es la primera vez, la comparación se hace entre las dos mitades; el total queda como punto de partida para la próxima.
Recuerda en voz alta el tiempo que queda cada minuto, para que aprendan a repartir.
Adaptaciones NEE4
Visual
Corre con un guía unido por una cinta en la mano, que le va diciendo las vueltas.
Auditiva
El «¡mitad!» y el «¡tiempo!» se acompañan levantando un cono de color bien visible.
Movilidad reducida
Recorre el circuito en silla o caminando con apoyo, y su contador registra igual las dos mitades.
Cognitiva o de atención
El contador cuenta con fichas en lugar de palotes, pasando una de un bote a otro en cada vuelta.
Errores frecuentes
- Salir a tope en la primera vuelta para ir con los más rápidos.
- Perder la cuenta por hablar con otros contadores: un palote por vuelta y en el momento.
- Comparar el total con el de un compañero en lugar de con el propio de la vez anterior.