Vueltas que valen en tu zona
Descripción
Se basa en la carrera de resistencia por vueltas de la competición escolar, en la que cada vuelta se cuenta con una chapa. La diferencia es que aquí la chapa no premia correr más, sino correr como toca: al pasar por su compañero, el corredor tiene que hablar, y según cómo le salga la frase se sabe si va suave, medio o fuerte. Después se cambian los papeles y gana la pareja con más chapas.
Objetivo
Regular el ritmo de carrera para mantenerse en la zona de esfuerzo pedida, usando la prueba del habla como control.
Cómo se juega6
El profesor explica las tres zonas con la prueba del habla
Suave, se dice una frase entera sin cortarse; media, solo salen tres o cuatro palabras; fuerte, apenas una palabra.
Los corredores salen a la vez. Cada bloque dura un minuto y medio y son tres: «suave», «media» y «fuerte». El profesor anuncia la zona al empezar cada uno.
En cada paso por su controlador, el corredor dice la frase acordada, por ejemplo «hoy he venido andando al instituto», sin pararse.
El controlador separa una chapa a su montón si la forma de hablar corresponde a la zona del bloque. Si va en zona suave y no puede acabar la frase, o en fuerte y la dice entera, no separa chapa.
Al acabar los tres bloques, el corredor camina una vuelta, se toma el pulso si quiere compararlo y se cambian los papeles.
Gana la pareja que suma más chapas entre los montones de sus dos controladores. El profesor pregunta en qué bloque han perdido más y por qué.
Variantes3
Solo se alternan dos zonas, suave y media, y cada bloque dura algo más para dar tiempo a ajustar.
Al final de cada bloque, el controlador toma el pulso al corredor y comprueba si cuadra con su zona de trabajo calculada.
Las chapas de todas las parejas de un equipo se suman, como en la prueba de resistencia de la competición por equipos.
Qué se trabaja
Seguridad3
Mantén un único sentido de carrera, con el adelantamiento siempre por fuera, para que el paso por el controlador no se convierta en un tapón.
Deja que quien se marea o no puede hablar en un bloque suave camine hasta recuperar la respiración, aunque pierda chapas.
Coloca a los controladores fuera del circuito, en el borde, sin invadir el recorrido por donde se pasa.
Consejos para el profesor2
Pon un ejemplo en voz alta de cada zona antes de empezar, hablando tú mismo tras un trote, para que sepan qué esperar.
Al final, pide a cada uno que diga en qué vuelta del bloque fuerte ha empezado a no poder hablar: ahí está su umbral.
Adaptaciones NEE4
Visual
Corre con un guía por la calle exterior del circuito; el controlador le avisa con la voz cuando llega a su altura.
Auditiva
La zona del bloque se enseña con tarjetas de colores que el profesor levanta, y el control se hace contando las palabras que dice o vocaliza.
Movilidad reducida
Hace los bloques en silla o caminando por un circuito más corto, y el control del habla funciona igual.
Cognitiva o de atención
Solo hay dos zonas, con una tarjeta de color para cada una, y la frase de control es corta y siempre la misma.
Errores frecuentes
- Correr todos los bloques igual de rápido: el juego premia cambiar de zona, no aguantar la más alta.
- Pararse a decir la frase: si el corredor se para, el control ya no mide lo que pasa en carrera.
- Dar chapas por compañerismo: el controlador debe ser estricto o la prueba no enseña nada.