Sigo la línea
Descripción
Conducción de pelota por las líneas pintadas de la pista. Cada alumno lleva su pelota rodando sin salirse de la línea, con la mano derecha, la izquierda, el pie derecho o el izquierdo según la consigna. Todos a la vez y sin turnos.
Objetivo
Llevar una pelota rodando por un recorrido estrecho con los cuatro segmentos, y notar la diferencia entre el lado dominante y el otro.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — En cada cruce, cambio: al llegar a un cruce de líneas hay que cambiar de línea y de segmento a la vez (si venías con el pie derecho, sigues con el izquierdo). Aparece la decisión, y hay que mirar al frente además de a la pelota. Otra organización — Los dos por la misma línea: por parejas y con una sola pelota, avanzando los dos a la vez y pasándosela rodando por encima de la línea sin que se salga. Los dos tocan la pelota en cada pase y hace falta la mitad de material. Más fácil — Con la mano y calle ancha: se conduce solo con la mano y en vez de una línea se usa una calle de un metro, marcada con tiza o entre dos líneas paralelas. Se sale menos, se corrige menos y se coge el gesto.
Consejos para el Profesor
No hay turnos: con una pelota por alumno, los 25 conducen los doce minutos enteros, y eso es lo que hace bueno a este juego. Si solo tienes doce pelotas no montes turnos: usa la variante de parejas por la misma línea, donde los dos tocan la pelota en cada pase. Cuenta las líneas antes de la sesión: una pista de balonmano con las de baloncesto pintadas encima da de sobra para 25; un patio con solo las cuatro líneas del campo, no, y ahí toca dibujar con tiza el día anterior. Ojo con declarar esto como juego de intensidad: se anda todo el rato y el pulso no sube, así que no lo pongas después de la vuelta a la calma pensando que reactiva. Y el pie izquierdo es el que descubre el juego: dales tiempo con él aunque la pelota se salga cada dos metros, porque es la única de las cuatro consignas que no saben hacer.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: conduce con la mano por una línea recta y despejada, desde la silla o andando con apoyo, y con la misma consigna de cambio de mano que el resto; si le cuesta el desplazamiento largo se le asigna un tramo corto que hace de ida y vuelta las mismas veces que los demás dan vueltas. Es la misma tarea, no una versión reducida. Visual: pelota con cascabel y la línea doblada con cinta de carrocero rugosa, que se nota bajo el pie y no se mueve —una cuerda no, porque rueda justo donde se apoya—; un compañero va por fuera diciendo «recto», «cruce» o «pared», y se recorre la línea andando antes de empezar. Auditiva: las consignas de segmento no se cantan, se enseñan: el docente levanta su mano derecha, su mano izquierda o señala su pie, siempre desde el centro y de frente. Cognitiva: una sola línea, siempre la misma, y una sola consigna por vuelta, nombrada y demostrada al empezar cada vuelta; se pasa al pie cuando la mano salga entera.