Descripción
Tríos repartidos por el espacio: dos alumnos se cogen de las manos y forman un apartamento, y el tercero se mete debajo como inquilino. El docente canta una de tres consignas —inquilinos, apartamentos o terremoto— y cada una obliga a mudarse a unos, a otros o a todos.
Objetivo
Escuchar una consigna, saber qué papel se tiene en ese momento y salir a buscar sitio entre gente parada sin chocar con nadie.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Consignas encadenadas: se cantan dos consignas seguidas —«inquilinos y luego terremoto»— y hay que hacerlas en ese orden sin que el docente vuelva a hablar. Se sigue andando deprisa, sin correr: lo que sube es lo que hay que recordar, no la velocidad. Otra organización — Apartamentos de cuatro: en grupos de cuatro, dos hacen de paredes, uno de techo apoyando las manos en los hombros de las paredes y el cuarto es el inquilino. Hay cuatro papeles que rotar y las mudanzas son más lentas y más ordenadas. Más fácil — Solo dos consignas: se juega solo con «inquilinos» y «terremoto» y se deja fuera la consigna de «apartamentos», que es la que confunde. Cuando la primera salga sola, se mete la tercera.
Consejos para el Profesor
Las tres consignas no se enseñan a la vez: empieza por «inquilinos» y «terremoto», que se entienden a la primera, y mete «apartamentos» cuando la primera salga sola. Monta tú los primeros tríos, porque si los eligen ellos sobran siempre los mismos y a esta edad eso se nota mucho. Y controla el momento del terremoto: canta la palabra y espera un segundo antes de que salgan, que si no arrancan todos a la vez y mirando al suelo.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: los apartamentos se montan a su altura —las paredes se cogen de las manos por delante, a la altura de sus hombros, sin arco por encima— y se juega así en toda la clase; si se desplaza despacio, su trío aprovecha la consigna de «apartamentos», en la que el inquilino se queda quieto y son los demás los que van hacia él, que es justo lo que pide esa consigna. Visual: al montar cada trío se dice en voz alta el papel de cada uno, sus dos compañeros dan una palmada al empezar la ronda para que sepa dónde está su apartamento, y durante las mudanzas va de la mano de un compañero; no se marca nada en el suelo, porque aquí se anda entre gente parada y cualquier cosa suelta sobra. Auditiva: cada consigna lleva su gesto acordado y bien visible —un brazo, dos brazos, los dos brazos moviéndose—, el docente se coloca donde le vea y los compañeros de su trío repiten el gesto antes de salir. Cognitiva: se juega con dos consignas, lleva un peto de color que recuerda el papel que tiene en esa ronda y las primeras veces el docente avisa de qué va a cantar antes de cantarlo.