Descripción
Todos se reparten por el espacio mirando al docente, con sitio para abrir los brazos sin tocar a nadie. Él enseña el reloj tres veces muy despacio: con «tic» se salta abriendo las piernas y subiendo los brazos, y con «toc», cerrando los pies y bajando los brazos. Después salta todo el grupo al ritmo que marca el docente, hasta que dice «el reloj se ha parado» y todos se quedan quietos.
Objetivo
Saltar a pies juntos abriendo y cerrando, y empezar a mover brazos y piernas en el mismo momento.
Cómo se juega6
Colocación
Todos repartidos por el espacio mirando al docente, con sitio de sobra para abrir los brazos sin tocar a nadie.
Arranque
El docente enseña el reloj tres veces muy despacio: con «tic» se salta abriendo las piernas y subiendo los brazos, y con «toc» se salta cerrando los pies y bajando los brazos pegados al cuerpo.
Qué se puede hacer
Saltar en el sitio, sin moverse por el espacio, cayendo con las rodillas blandas. Quien no consiga juntar brazos y piernas hace primero solo las piernas: los brazos llegan solos a las pocas rondas.
Qué pasa cuando el reloj cambia de velocidad
El docente dice los tic-toc más deprisa o más despacio y el grupo ajusta el salto. Si empiezan a caer duro, se frena.
Cómo termina
El reloj se va parando, con los tic-toc cada vez más separados, hasta que el docente dice «el reloj se ha parado» y todos se quedan quietos donde estén.
Reinicio
Se cambia el tamaño del reloj: el de la torre de la iglesia se salta grande y despacio, y el de pulsera se salta pequeñito. Se vuelve a arrancar sin cambiar ninguna regla.
Variantes3
Se añade una tercera palabra, «rin», con la que hay que dar una vuelta entera en el sitio andando antes de volver al tic-toc. Se introduce cuando el tic-toc ya sale solo, nunca el primer día.
Todo el grupo en un corro grande mirándose las caras y el tic-toc lo canta un niño desde el centro, con el docente a su lado. Se ve lo que hacen los demás y los que van perdidos se enganchan copiando.
Se quitan los brazos y solo se abren y se cierran los pies. Es la versión que necesita casi todo el grupo de tres años, y con ellos hay que empezar siempre por aquí.
Qué se trabaja
Seguridad3
Cada niño salta en su sitio, con espacio de sobra para abrir los brazos: si al abrirlos toca a alguien, se separan antes de seguir.
Se cae con las rodillas blandas y con los pies debajo del cuerpo; la serie se para en cuanto los aterrizajes suenan duros.
El docente baja el ritmo o corta la serie en cuanto el grupo se cansa: abrir y cerrar en el sitio es un salto exigente que cansa antes de lo que parece.
Consejos para el profesor2
Separa mucho el tic del toc al principio: dichos seguidos, los dos saltos se les funden en uno solo.
Recuerda caer con las rodillas blandas: en un salto repetido y en el sitio, el aterrizaje rígido es lo que duele.
Adaptaciones NEE4
Visual
El participante se coloca al lado del docente, que dice «tic» y «toc» siempre desde el mismo sitio y con la misma voz, y se le deja un hueco pegado a la pared para que sepa dónde está sin mirar.
Auditiva
El participante se coloca delante, donde vea bien al docente, que salta también y marca cada «tic» y cada «toc» con el gesto bien claro.
Movilidad reducida
El participante hace el tic-toc con lo que mueve: abre y cierra los brazos desde la silla, o los pies apoyados en el suelo. El grupo va a su velocidad, porque el ritmo se marca al paso al que él puede abrir y cerrar.
Cognitiva o de atención
Dos palabras y nada más, muy lentas, empezando por la versión de solo las piernas y con el docente saltando a su lado hasta que el reloj arranque.
Errores frecuentes
- Acelerar demasiado pronto: brazos y piernas se descoordinan y acaban saltando sin ningún patrón.
- Exigir brazos y piernas a la vez a todos: el que no lo consigue se bloquea y deja de saltar del todo.
- Alargar la serie: abrir y cerrar en el sitio es un salto exigente y cansa antes de lo que parece.