Tomates y pimientos
Descripción
Entre todos se hace una ensalada enorme. Cada niño lleva un tomate o un pimiento de papel y el grupo anda en corro alrededor de la ensaladera; cuando el docente nombra un ingrediente, solo esos entran a dejarlo en el cesto y vuelven al corro. Los demás no se paran.
Objetivo
Escuchar y salir solo cuando toca lo tuyo, sin dejar de andar mientras tanto y sin empujar al entrar.
Cómo se juega6
Colocación
El cesto en el centro del espacio y el grupo andando en corro amplio a su alrededor, sin cogerse de la mano, con un ingrediente de papel en la mano cada uno.
Arranque
El docente cuenta que entre todos van a hacer una ensalada enorme y que para eso hay que ir metiendo los ingredientes en la ensaladera. El corro empieza a andar.
Qué se puede hacer
Se anda por el corro siempre en el mismo sentido y sin adelantar. Cuando el docente dice «¡tomate a la ensalada!», solo los que llevan tomate salen del corro, van al cesto, dejan el papel dentro y vuelven a su sitio andando. Los demás no se paran: siguen andando.
Qué pasa cuando ya nadie tiene nada en las manos
El docente dice «¡a repartir!» y todos entran a la vez a coger un ingrediente nuevo del cesto, el que quieran, y vuelven al corro. Casi nadie repite el mismo y se vuelve a empezar.
Cómo termina
La última ronda se nombra entera —«¡ensalada completa!»— y entran todos a la vez a dejar el suyo. El juego acaba con la ensaladera llena y el grupo alrededor mirándola.
Reinicio
Se añade un tercer ingrediente, la lechuga verde, y a veces se nombra por el color en vez de por el nombre.
Variantes3
Tres ingredientes
Entra la lechuga verde y el docente empieza a nombrar dos seguidos, «¡tomate y lechuga!». Hay más que escuchar y más gente entrando a la vez, así que también hay que mirar por dónde se entra.
Cuatro ensaladeras
En vez de un corro grande alrededor de un cesto, cuatro cestos repartidos por el espacio y el grupo andando disperso; al oír su ingrediente cada uno lo lleva al cesto que tenga más cerca. Se acaban los atascos en el centro.
Con la ropa
El ingrediente no es un papel sino un pañuelo de color, o el color de la propia camiseta, y el docente nombra el color. No hay que acordarse de qué se lleva porque se lleva puesto.
Consejos para el profesor4
La clave está en el paso 3: el corro no se para nunca.
Si dejas que los que no han sido nombrados se queden quietos mirando, a los 3 años se sientan, y el juego se convierte en veinte niños viendo a cuatro.
Reparte los ingredientes alternando uno y otro según están en el corro, así siempre sale más o menos media clase.
Y no pintes de rojo y verde: los colores fuertes hacen que se lo digan unos a otros antes de que tú lo nombres, que es la mitad de la gracia.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Se coloca en la parte del corro más cercana al cesto y hace el mismo recorrido, solo que más corto; si va en silla lleva el ingrediente en el regazo y el cesto se pone a la altura de su mano. Sigue decidiendo él cuándo entra, que es lo que se aprende aquí.
Visual
El ingrediente se distingue al tacto, papel liso para el tomate y papel arrugado para el pimiento, y el cesto se localiza porque el docente se queda junto a él hablando; el camino hasta el centro se deja despejado y, si hace falta marcarlo, se marca con cinta de carrocero o huellas de goma pegadas al suelo, nunca con una cuerda tendida, que rueda bajo el pie.
Auditiva
Cada ingrediente tiene además un cartel del mismo color que el docente levanta al nombrarlo, de modo que el juego entero se puede seguir por la vista.
Cognitiva
Empieza con la variante fácil, el color de la camiseta, y con dos ingredientes solamente; el docente anda a su lado en el corro las primeras rondas y entra con él.