Vamos de acampada
Descripción
Un campamento improvisado: cada alumno dobla un folio y lo planta en el suelo como si fuera su tienda. Mientras suena la música se circula entre ellas sin rozarlas y, al cortarse, el docente canta lo que toca hacer —saltar la propia, saltar la de otro, tocar varias y regresar— antes de volver a moverse. Ningún folio se pisa en toda la actividad.
Objetivo
Reaccionar a una orden que cambia cada vez y elegir sobre la marcha el camino más corto para cumplirla.
Cómo se juega6
Colocación
Cada alumno dobla su folio por la mitad y lo deja de pie como una tienda. Las tiendas se reparten por todo el espacio con dos metros entre una y otra, y cada uno se queda junto a la suya.
Arranque
Suena la música y todos se mueven por el campamento entre las tiendas, andando o bailando, sin tocar ninguna.
Qué se puede hacer
Mientras suena la música se pasa entre las tiendas por donde se quiera, cambiando de dirección y de forma de moverse, pero nunca por encima de ninguna.
Qué pasa cuando la música para
El docente canta una orden —«salta tu tienda», «salta la de otro y luego la tuya», «toca cuatro tiendas distintas y vuelve»— y todos la cumplen. Después vuelve la música.
Cómo termina
Después de ocho o diez órdenes. En la última, cada uno recoge su tienda y la lleva doblada al montón, porque un folio suelto en el suelo es un resbalón para la actividad siguiente.
Reinicio
Se juega con las órdenes encadenadas de dos en dos —«salta la de otro y toca tres distintas»—, que obliga a recordar las dos y a elegir el recorrido más corto.
Variantes3
cada vez que se cumple una orden, cada uno mueve su tienda dos pasos a otro sitio. El campamento cambia continuamente y nadie puede ir en piloto automático a su hueco de siempre.
grupos de cinco con sus cinco tiendas juntas formando un corro. Las órdenes se dan al grupo —«que vuestras cinco tiendas queden saltadas por alguien»— y el grupo se reparte el trabajo antes de salir corriendo.
todas las órdenes son sobre la tienda propia (saltarla, rodearla, quedarse con un pie a cada lado) y la música para siempre en el mismo momento de la canción, así que se puede anticipar.
Qué se trabaja
Seguridad3
Comprobar que la zona de caída esté libre antes de permitir cada salto.
Saltar solo por encima de las tiendas, nunca por encima de un compañero agachado.
Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.
Consejos para el profesor2
Comprueba que el pliegue del folio está bien marcado: mal doblado no se sostiene de pie y no hay tienda que saltar.
Ten folios de repuesto en el bolsillo: un folio pisado ya no se aguanta y su dueño se queda fuera del juego.
Adaptaciones NEE4
Visual
Su tienda se distingue al tacto —con una esquina rasgada— y está siempre en el mismo sitio, junto a una referencia fija de la pared;
Auditiva
La música se acompaña de un pañuelo levantado por el docente —mientras está arriba hay movimiento, cuando baja se para— y la orden se enseña además con una tarjeta grande dibujada.
Movilidad reducida
Su tienda se coloca en la zona más despejada y las órdenes de salto se cambian por rodearla o pasar la mano por encima; El número de tiendas que hay que tocar es el mismo que el de los demás, y en la variante por tribus el grupo se reparte los desplazamientos largos como parte de la estrategia.
Cognitiva o de atención
Se juega la variante fácil con una sola orden repetida varias veces, y las cuatro órdenes se dibujan en cuatro tarjetas que el docente levanta a la vez que las canta.
Errores frecuentes
- Montar el campamento en zona con corriente de aire: los folios se vuelan y la clase se pasa recogiendo papeles.
- Repartir las tiendas a menos de dos metros: al saltar la propia se derriba la del vecino y se para el juego.
- Cantar la orden con la música todavía sonando: no se oye y cada uno acaba haciendo una cosa distinta.