Zapatos viajeros
Descripción
Todas las zapatillas del grupo acaban revueltas en un montón, así que lo primero es reconocer las propias entre muchas parecidas. Después llega lo que de verdad cuesta a esta edad: apartarse del revoltijo, sentarse en el borde y calzarse uno mismo, sin que nadie se lo haga. Se va y se vuelve andando, nunca corriendo.
Objetivo
Reconocer lo propio entre muchos pares parecidos y resolver solo el calzarse, que a esta edad es la conquista.
Cómo se juega6
Colocación
Todos sentados en el borde de la sala, en corro. Cada uno se descalza y deja sus dos zapatillas en el centro sin colocarlas: se mezclan todas con las de los demás.
Arranque
A la señal del docente todo el grupo va hacia el montón a la vez, andando. No hay salida ni carrera, y esa es la única regla que se dice antes de empezar.
Qué se puede hacer
Cada uno busca sus dos zapatillas entre las de los demás. Si coge una que no es suya la deja otra vez en el montón y sigue buscando; no se prueba el calzado de otro ni se lo lleva.
Qué pasa cuando alguien encuentra las suyas
Sale del montón, se sienta en el borde y se las pone allí, con sitio y sin prisa. Quien ya está calzado ayuda a buscar las de un compañero, pero se las señala: no se las trae.
Cómo termina
Cuando todo el grupo está calzado y sentado en el borde. Se acaba mirando los pies del de al lado para ver si están del derecho, y se cambia lo que esté al revés.
Reinicio
Se vuelven a mezclar las zapatillas, esta vez en tres montones separados por la sala, así que hay que buscar en más de un sitio antes de dar con las suyas.
Variantes3
las zapatillas se reparten en tres montones separados por la sala en vez de en uno solo. Hay que decidir dónde mirar y, de paso, se acaba el amontonamiento de todo el grupo en el mismo metro cuadrado.
las zapatillas se reparten dentro de aros esparcidos por toda la sala, un par por aro y ninguno en el suyo. Se busca aro por aro, andando, y lo que no es de uno se deja donde estaba.
cada uno se descalza un solo pie y solo se mezcla una zapatilla por niño. Hay la mitad de cosas que mirar y calzarse vuelve a ser un gesto en vez de dos.
Qué se trabaja
Seguridad2
Se va al montón andando y se sale de él antes de calzarse: nadie se sienta ni se ata las zapatillas dentro.
El montón se extiende en una sola capa y sin objetos duros mezclados, para que nadie pise una mano al buscar.
Consejos para el profesor2
Comprueba antes que reconocen las suyas: en Infantil hay quien no distingue su zapatilla de otra igual.
Extiende el montón con el pie antes de dar la señal: revuelto pero en una sola capa se busca el doble de rápido.
Adaptaciones NEE4
Visual
Sus zapatillas se dejan siempre en el mismo punto del montón, tocando un cono que él ya conoce, y la búsqueda la hace con las manos, que es como se reconoce el calzado propio de todas formas. El docente se queda a su lado nombrando en voz alta lo que ve —«esta es azul, ¿la tuya es azul?»— hasta que reconozca las suyas sin ayuda.
Auditiva
La señal de salida es un gesto grande del docente y no la voz, y todo se explica antes de descalzarse, con el grupo mirando y con las zapatillas del docente puestas de ejemplo.
Movilidad reducida
El montón se extiende sobre una colchoneta ancha y baja en vez de amontonarse, para que se vea entero desde una silla, y se calza sentado con el tiempo que necesite.
Cognitiva o de atención
Empieza con la variante de una sola zapatilla y con el montón de seis niños en vez del de toda la clase;
Errores frecuentes
- Dar la señal como si fuera una salida: se lanzan al montón, se pisan las manos y aquello se convierte en un revoltijo.
- Amontonar las zapatillas en un cerro alto: las de abajo no se ven y los últimos se pasan cinco minutos buscando.
- Dejar que se calcen dentro del montón: se sientan encima de las de los demás y bloquean la búsqueda.