Cadena articular que no repite
Descripción
La clase se reparte en tres corros que andan en círculo. El primero dice «¡Tobillo!» y hace un movimiento de tobillo que todos copian; el siguiente dice «¡Rodilla!» y el corro hace el de tobillo y luego el de rodilla. Así se sube por el cuerpo hasta el cuello, sin repetir ninguna parte, y después empieza una cadena nueva con otros niños.
Objetivo
Reconocer y nombrar las articulaciones del cuerpo de abajo arriba y movilizarlas con un recorrido creciente, dentro de una secuencia que hay que recordar y ampliar sin repetir.
Cómo se juega6
Tres corros, cada uno andando en círculo alrededor de sus conos, todos en el mismo sentido y separados un brazo. Nadie se para.
El maestro dice el orden de subida antes de empezar
Tobillo, rodilla, cadera, cintura, muñeca, codo, hombro y cuello.
El primero del corro dice en voz alta «¡Tobillo!» y hace un movimiento de tobillo, por ejemplo girarlo en círculos. Todo el corro lo copia cuatro veces, andando.
El siguiente dice la parte que toca («¡Rodilla!») e inventa un movimiento. El corro repite la cadena desde el principio: cuatro de tobillo y cuatro de rodilla. Así, uno a uno, hasta el cuello.
Si a alguien no se le ocurre nada, el corro le da una idea y se sigue; nadie queda fuera.
Al llegar al cuello, empieza una cadena nueva con los que aún no han propuesto, sin repetir los movimientos de la primera.
Variantes3
El maestro dice el movimiento de cada parte y el corro solo tiene que recordar la cadena.
Quien añade no dice la parte del cuerpo: la mueve, y el corro tiene que nombrarla antes de copiarla.
La cadena empieza en el cuello y baja hasta el tobillo.
Qué se trabaja
Seguridad2
El cuello solo se mueve diciendo «sí», diciendo «no» o inclinándolo de lado, despacio: nada de círculos ni de echar la cabeza hacia atrás.
Los movimientos empiezan pequeños y crecen poco a poco; si algo molesta, se hacen más pequeños.
Consejos para el profesor
Si un corro empieza a acelerar, métete dentro y marca tú el paso andando.
Adaptaciones NEE4
Visual
El compañero de la derecha del alumno con baja visión describe cada eslabón nuevo por su recorrido («la rodilla sube hasta la altura de la cadera y vuelve») en cuanto se propone, y el círculo se marca con cinta adhesiva rugosa pegada al suelo para que el pie note el borde sin tener que verlo. El alumno propone su eslabón como cualquier otro.
Auditiva
El nombre de la articulación se dice y a la vez se señala con la mano sobre el propio cuerpo, y el corro no arranca la repetición hasta que quien propone ha bajado el brazo, que hace de señal visible de salida. El alumno sordo se coloca de forma que vea la cara del que propone.
Movilidad reducida
El alumno que se desplaza en silla se queda dentro del corro en un círculo interior de menor radio, y su eslabón es de una articulación de tren superior o de tronco de las que sí controla; si le toca el peldaño de rodilla o de tobillo, intercambia el turno con el compañero siguiente. Nada se le sujeta ni se le mueve el segmento desde fuera.
Cognitiva o de atención
Se pone en el centro del círculo una silueta grande del cuerpo dibujada en una cartulina, y cada vez que se añade un eslabón se pega una pegatina en la articulación correspondiente. Así la cadena se ve en vez de tener que recordarse, y el alumno que se pierde solo tiene que mirar el orden de las pegatinas.
Errores frecuentes
- Saltar tres articulaciones de golpe: del tobillo al hombro. Recuerda que quien salta deja sin peldaños a los que vienen detrás, y que la cadena tiene que llegar entera al cuello.
- Hacer el gesto grande desde la primera repetición. Si el primer movimiento ya va al máximo, el resto no crece; pide dos pequeños antes de agrandar.
- Convertir la repetición del corro en una carrera: el grupo empieza a acelerar cada vuelta. Marca tú el paso caminando dentro del círculo un par de vueltas y el corro se ajusta.