Descripción
Cruzar cinco metros pisando solo dos hojas de periódico que se van adelantando de una en una, sin tocar el suelo con el pie.
Objetivo
Sostener el equilibrio sobre una base pequeña e inestable mientras se avanza y se pasa el peso de un pie al otro.
Cómo se juega6
Colocación
Doce parejas y un trío, cada grupo en su propia calle. Se marcan doce calles paralelas de cinco metros de largo y metro y medio de ancho, y los dos de la pareja se ponen uno en cada extremo, de frente. El que empieza tiene dos hojas de periódico abiertas por la mitad, una bajo cada pie. Si sobra un niño, en esa calle van tres y se turnan de tres en tres.
Arranque
A la señal, el que lleva las hojas carga el peso sobre un pie, levanta con la mano la hoja del otro y la coloca un poco más adelante; pisa esa hoja y repite con la de atrás. Los tres primeros pasos se hacen contando en alto, para que nadie salga corriendo.
Qué se puede hacer
Solo se pisa sobre el periódico. La hoja se levanta con la mano y se posa; no se arrastra ni se empuja con el pie. Se puede apoyar la mano en el suelo para no caerse, y eso no cuenta como tocar el suelo. No se salta de una hoja a otra, no se pisa la calle del vecino y nadie sujeta ni empuja a su compañero.
Qué pasa cuando alguien pisa fuera
No vuelve al principio. Se para donde está, coloca bien las dos hojas y sigue desde ahí; se cuenta un toque en voz baja y ya está. Al llegar al otro extremo entrega las hojas al compañero, que hace el camino de vuelta. Esta es la regla que decide si el juego funciona: si pisar fuera manda a la salida, los que peor equilibrio tienen dejan de intentarlo en dos minutos.
Cómo se complica
Se dobla la hoja por la mitad, de modo que el apoyo sea la mitad de grande, y luego otra vez. También se puede cruzar llevando un objeto ligero en una mano, que quita un brazo de los que sirven para equilibrarse.
Reinicio
Si la calle se atasca porque las hojas se han roto, se cambian por hojas nuevas del montón de repuesto, que son diez segundos, y se sigue desde donde se estaba. Si el grupo se descontrola y empieza a saltar de hoja en hoja, se para todo y se hacen tres cruces enteros contando los pasos en alto; no se estrechan las calles ni se juntan las parejas para tenerlas más a mano.
Variantes3
la hoja se dobla por la mitad y el apoyo pasa a ser la mitad de grande; sigue prohibido saltar de una hoja a otra y se sigue pudiendo apoyar la mano en el suelo cuando haga falta.
cuatro equipos de seis en cuatro calles anchas, con un solo juego de hojas por equipo: cruza uno, vuelve y entrega, y los que esperan llevan la cuenta de los toques del que cruza.
se cruzan tres metros en vez de cinco, con hojas de periódico enteras sin doblar o con dos trozos de moqueta, y se puede dar la mano a un compañero que camina al lado, por fuera de la calle.
Consejos para el profesor5
El primer minuto todos arrastran la hoja con el pie, porque es lo que sale solo, y así el juego no tiene ninguna gracia.
Se corta enseñando el gesto una vez: peso a un pie, mano a la hoja del otro.
Con veinticinco funciona si todas las parejas cruzan a la vez en calles paralelas; en cuanto montas un relevo de doce por equipo tienes once mirando y dos minutos de espera.
Ten hojas de repuesto contadas antes de empezar, porque se rompen: dos juegos por calle.
Y lo que no hay que decir en alto es cuántos toques lleva cada uno; lo cuentan ellos y no se compara.
Adaptaciones NEE3
Movilidad reducida
Cruza dos metros en vez de cinco y con las hojas más grandes, o hace el mismo gesto sentado, adelantando con la mano una hoja bajo cada pie apoyado en el suelo; si usa silla, es quien cuenta los toques y quien coloca las hojas para su pareja, y no se le pone papel bajo las ruedas ni se le engancha nada a la silla.
Visual
Los bordes de la calle se marcan con cinta de carrocero rugosa o con huellas de goma pegadas al suelo, nunca con una cuerda, que es redonda y rueda bajo la zapatilla justo del que no la ve; el compañero camina por fuera de la calle hablando para dar la referencia, y las hojas se cambian por trozos de moqueta, que se notan al pisar y no deslizan.
Auditiva
La señal de salida es un brazo que baja y el compañero de enfrente levanta las dos manos cuando le toca recibir las hojas; el gesto entero se enseña una vez antes de empezar. Cognitiva o de conducta: se hacen primero cinco pasos en el sitio, sin recorrido, hasta que salga el gesto de levantar la hoja con la mano; el recorrido se añade después y se acorta a dos metros las primeras veces.