Cuento el aire de mi compañero
Descripción
Por parejas, uno tumbado boca arriba y el otro con las manos apoyadas cuenta cuántas veces se le llena el pecho y la barriga de aire.
Objetivo
Notar dónde se mueve el cuerpo al respirar y distinguir la respiración del pecho de la de la barriga, con la mano de otro como medida.
Cómo se juega6
Colocación
Por parejas, una esterilla o colchoneta fina por pareja, repartidas por la sala con un metro entre ellas. Luz baja si se puede y música muy suave o silencio. Uno se tumba boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo; el otro se sienta a su lado.
Arranque
El que está sentado pide permiso antes de tocar y espera la respuesta. Apoya las dos manos planas sobre las costillas del compañero, sin apretar, solo dejándolas caer, y esperan los dos unos segundos hasta notar el primer movimiento.
Qué se puede hacer
Las manos van sobre las costillas o sobre la barriga, nunca en el cuello, en la garganta ni en la cara. No se aprieta ni se empuja para «ayudar» a soltar el aire. Se habla en voz baja y solo para decir el número. Quien no quiera que le toquen se pone sus propias manos y cuenta él, y eso no se comenta.
Qué pasa en cada ronda
Primero se cuentan diez respiraciones con las manos en el pecho; después otras diez con las manos en la barriga y se comparan las dos, que es la pregunta del día: ¿dónde se movía más? Luego el de abajo toma aire por la nariz y al soltarlo dice una vocal larga hasta que se le acabe. Por último, toma aire y suelta contando hasta cinco. Se cambian los papeles y se repite entero.
Cómo se complica
Se añade la pausa. Se toma aire por la nariz, se aguanta mientras el compañero cuenta hasta dos, y se suelta despacio por la boca. Dos y no más, y nunca a ver quién aguanta.
Reinicio
Si a la pareja le da la risa, y le va a dar, no se regaña ni se separa a nadie: se cambian los papeles y se empieza por las manos en la barriga, que hace menos cosquillas y baja el tono en medio minuto.
Variantes3
Más difícil — el que cuenta lo hace con los ojos cerrados y solo con una mano, y al final tiene que decir si su compañero respiraba más con el pecho o con la barriga. Las pausas siguen siendo de dos, y siguen sin ser una competición.
Otra organización — en grupos de cuatro, uno tumbado y tres alrededor: uno con las manos en las costillas, otro con las manos en la barriga y el tercero contando en voz baja; se rota cada minuto y así todos pasan por los cuatro papeles.
se pone un peluche pequeño o un saquito de arena sobre la barriga del que está tumbado y se cuentan los viajes que hace hacia arriba. Se ve desde fuera y no hace falta tocar a nadie.
Qué se trabaja
Seguridad3
Quien esté resfriado o con tos no hace la vocal larga ni la cuenta hasta cinco: respira normal y su pareja cuenta igual.
Las colchonetas se colocan lejos de la puerta y de la zona de paso: con la luz baja, quien entre no ve a los que están tumbados.
El que estaba tumbado se levanta rodando de lado y sentándose primero, después de varios minutos boca arriba y a media luz.
Consejos para el profesor2
Costillas bajas y barriga, manos apoyadas y quietas: dilo tocándote tú para que lo vean.
Cuenta tú las diez primeras en voz alta y ve bajando el ritmo: el que cuenta acaba respirando igual.
Adaptaciones NEE2
Visual
Se avisa en voz alta antes de cada contacto y se le guía la mano hasta el sitio la primera vez; El borde de la esterilla se nota al tacto, así que no hace falta marcar nada en el suelo, y desde luego no con una cuerda. El contacto se añade solo si el alumno lo pide, y el papel de contador se le da primero, que es el que menos expone.
Movilidad reducida
Se hace sentado, con la espalda bien apoyada en el respaldo y las manos propias sobre las costillas, o tumbado con los apoyos que use habitualmente; No se cambia la postura de nadie sin preguntarle y no se sujeta ni se ata nada a la silla.
Errores frecuentes
- Ponerlo justo después de una carrera: se cuentan cuarenta respiraciones agitadas y no hay calma ninguna.
- No decir dónde se apoyan las manos: acaban en el pecho o en la barriga de cualquier manera.
- Tumbarlos en suelo frío y duro sin colchoneta: nadie está tranquilo tres minutos así.