El cristo
Descripción
Relajación individual tumbados. Cada alumno flota boca arriba en su colchoneta con los brazos abiertos en cruz, como si estuviera en el mar; el docente va nombrando partes del cuerpo, que se aprietan tres segundos y se sueltan de golpe, y al final se queda todo el grupo quieto respirando.
Objetivo
Notar la diferencia entre una parte del cuerpo apretada y la misma parte suelta, y bajar el pulso antes de salir de clase.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Sin voz: el docente deja de nombrar las partes y solo da un toque de pandereta por cada una, siempre en el mismo orden de siempre; el grupo tiene que acordarse de cuál toca. Se está más atento y se habla menos, que es justo lo que se busca. Otra organización — En estrella: las colchonetas se colocan en radio, con las cabezas hacia el centro y los pies hacia fuera, y el docente se pone de pie en el centro. Se le oye igual desde todos los sitios sin levantar la voz, y de un vistazo ve las caras de toda la clase. Más fácil — Con las manos en la barriga: cada uno se pone las dos manos en la barriga para notar la respiración y se nombran solo tres partes en vez de siete: los puños, las piernas y la cara. Dura menos y no da tiempo a distraerse.
Consejos para el Profesor
Baja la voz de verdad, más de lo que te parece necesario: el volumen del docente es el techo del volumen de la clase. Los dos minutos de silencio del final son el juego, no un hueco, así que no los uses para recoger el material ni para pasar lista. Los primeros días alguien se ríe y contagia a tres; no le llames la atención en alto, que es lo que lo alarga, y repítelo un par de sesiones más: se resuelve solo.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se coloca en la postura en la que esté cómodo y estable —tumbado, de lado con un cojín debajo de la rodilla, o sentado en su silla reclinado— y hace el recorrido entero: se nombran las mismas siete partes y cada uno aprieta y suelta lo que puede mover, que es exactamente el contenido de la sesión. Si una parte no responde, se le pide que la mire y respire mientras el grupo la aprieta, y se sigue. Visual: el juego es de voz y no necesita casi nada; se le acompaña a su colchoneta, se le dice antes cuántas partes se van a nombrar y en qué orden, y se avisa en voz baja de cuándo empieza el silencio final y de cuándo se va a contar hasta cinco, para que no le sorprenda el movimiento del grupo. Auditiva: el recorrido se aprende antes de pie, con el docente señalando cada parte sobre su propio cuerpo, y durante la relajación el docente se coloca en el centro, a la vista, y va señalando la parte que toca; el final se avisa levantando la mano abierta y bajando los cinco dedos uno a uno. Cognitiva: tres partes en vez de siete, el mismo orden y las mismas palabras todos los días, y se le deja tener los ojos abiertos y mirar al docente para copiar lo que hace.