El leñador
Descripción
Por parejas: uno es un árbol de pie y con las ramas estiradas, y el otro es el leñador. Cada vez que el leñador toca suave una rama y la nombra, esa parte del árbol se afloja y queda colgando. Cuando llega al tronco, el árbol se dobla despacio, se sienta y se tumba. Luego se cambian los papeles.
Objetivo
Reconocer las partes del cuerpo por su nombre y aprender a aflojar una sola de ellas mientras el resto sigue firme.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Sin tocar: el leñador nombra la rama en voz alta y no la toca; el árbol la afloja solo con oírla. Es bastante más difícil porque desaparece la pista táctil, y a los cuatro años todavía no sale. Otra organización — El bosque del docente: no hay parejas; todos son árboles repartidos por el espacio y el docente hace de leñador nombrando ramas en voz alta para todo el bosque a la vez. Nadie toca a nadie, y va bien el primer día y con grupos a los que el contacto les cuesta. Más fácil — Dos ramas: solo se cortan los brazos, uno y luego el otro, y el árbol no llega a caer: se queda de pie con los brazos colgando. Se acaba ahí y funciona perfectamente.
Consejos para el Profesor
Es una vuelta a la calma disfrazada de cuento, y por eso funciona: baja el tono sin pedir que se relajen, que es una consigna que a los cuatro años no significa nada. El libro lo pone en la parte principal; ponlo al final de la sesión y lo verás. Ensaya la caída antes con un voluntario y en cámara lenta: si dices «y el árbol se cae», a esta edad se tiran de espaldas. Habla bajito todo el rato, porque el tono de tu voz es el que marca el tono muscular del grupo, y cambia los papeles siempre, sin excepción: el que solo hace de leñador se queda sin la mitad del juego.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: hace de leñador y de árbol desde su posición habitual, sentado o en su silla; las ramas que se aflojan son las que controle y el docente ajusta el repertorio a esas, sin que eso cambie el juego para su pareja. Visual: el leñador dice siempre en voz alta qué rama va a tocar antes de tocarla, de manera que ningún contacto llegue por sorpresa, y la pareja se coloca siempre en el mismo sitio de la colchoneta. Auditiva: el leñador se sitúa donde el árbol le vea la mano acercarse, hace el gesto en el aire antes de tocar y el docente da las consignas de frente y sin taparse la boca. Cognitiva: se juega la variante de dos ramas, solo los brazos, con el docente de leñador y una única consigna repetida siempre igual.