El masaje
Descripción
Masaje por parejas en la espalda, con los dedos y luego con una pelota. Cierra la sesión bajando el pulso y enseña a pedir y a dar contacto con permiso. Lo delicado no es la técnica sino el acuerdo previo: hasta dónde llega el contacto y qué palabra lo detiene, sostenida sin excepciones durante toda la actividad.
Objetivo
Bajar el tono muscular después del esfuerzo y aprender a pedir, dar y retirar el contacto con respeto.
Cómo se juega6
Colocación
Por parejas sentados en el suelo, uno detrás del otro. Antes de tocar a nadie, cada pareja acuerda dos cosas: si vale el contacto y qué palabra se dice para parar.
Arranque
El de detrás empieza con las yemas de los dedos en los hombros del compañero, bajando por los lados de la espalda. Siempre por encima de la ropa.
Qué se puede hacer
Hombros y lados de la espalda, nunca la columna, el cuello ni la cabeza. Se toca con la yema, no con la uña ni el nudillo, y con el peso de la mano, sin empujar.
Qué pasa si el de delante dice la palabra de parar
Se para inmediatamente y no se pregunta por qué. El docente lo dice al principio en voz alta para todos y lo cumple sin excepciones.
Cómo termina
Los últimos treinta segundos se hacen con la pelota rodando despacio, y se acaba con las dos manos apoyadas y quietas en los hombros mientras se cuentan tres respiraciones.
Reinicio
Cambio de rol. Quien no quiera recibir masaje se sienta con la espalda apoyada en la pared y hace la parte de respirar, que es la misma.
Variantes3
El que da el masaje usa tres cosas distintas —los dedos, la pelota y la palma— y el de delante tiene que decir con cuál le están tocando en cada momento. Se añade percepción a la relajación.
Todo el grupo en corro sentado, mirando hacia la izquierda: cada uno da masaje al de delante y lo recibe del de detrás. Todos dan y reciben a la vez y no hay que esperar turno.
Sin manos, solo la pelota rodando por la espalda. El contacto es más indirecto y entran los niños a los que les incomoda que les toquen.
Qué se trabaja
Seguridad3
La pelota y los dedos van por los hombros y los lados de la espalda; no pasan por encima de la columna ni suben al cuello.
Se apoya el peso de la mano, no el del cuerpo: quien se echa encima del compañero le clava las yemas en la espalda.
La pelota de tenis se sostiene en la mano todo el rato y se recoge al acabar; una pelota suelta por el suelo de la sala es una caída.
Consejos para el profesor2
Enseña la presión sobre tu propio antebrazo antes de empezar: ver el peso de la mano evita el amasado fuerte.
Marca tú los turnos en voz baja y avisa a mitad; si lo dejas a ellos, el primero no termina nunca.
Adaptaciones NEE4
Visual
Se avisa siempre antes de tocar y se dice en voz alta por dónde se va;
Auditiva
Se pacta un toque en el hombro como señal de empezar y otro de parar, además de la palabra.
Movilidad reducida
Recibe el masaje en la posición en que esté, sin cambiar de sitio, y da el masaje en la zona que alcance —hombros o brazos—;
Cognitiva o de atención
Se marca la zona permitida con dos cintas en la ropa, y se hace solo con la pelota, que es más fácil de controlar que la presión de los dedos.
Errores frecuentes
- Emparejar sin preguntar antes: a esta edad hay quien no quiere que le toquen y no lo dice si no abres tú la puerta.
- Dejar la sala con la luz y el ruido de la clase anterior: sin penumbra ni voz baja el masaje acaba en cosquillas.
- Olvidar el aviso de cambio y dejar que el primer turno se coma el tiempo del segundo.