El oso y el cazador
Descripción
Vuelta a la calma por parejas. Uno se tumba y se queda profundamente dormido en el bosque; el otro comprueba sin despertarlo si de verdad está dormido, levantando muy despacio una mano o un pie y dejándolos otra vez en el suelo. Después se cambian los papeles.
Objetivo
Notar cuándo un brazo pesa de verdad y cuándo se está sujetando sin querer, y aprender a soltarlo.
Cómo se juega6
Colocación
Parejas repartidas por la sala, cada una en su colchoneta y con sitio alrededor. Uno se tumba boca arriba con los brazos a lo largo del cuerpo; el otro se sienta a su lado, junto a una mano.
Arranque
El docente cuenta muy despacio que el que está tumbado se ha quedado dormidísimo en medio del bosque y que el otro tiene que comprobar, sin despertarlo, si de verdad está dormido.
Qué se puede hacer
Levantar una mano un palmo y volver a dejarla en el suelo sin soltarla en el aire, mover un pie despacio de un lado a otro o balancear un antebrazo. Solo manos, antebrazos y pies.
Qué pasa cuando el que duerme pone rígido lo que le levantan
El docente lo dice con humor —«este oso no está dormido del todo»—, el compañero lo deja en el suelo y prueba con otra parte.
Cómo termina
A la señal del docente se cambian los papeles y se repite la ronda. Al acabar las dos, los dos se quedan tumbados boca arriba unos segundos con las manos en la tripa, notando cómo sube y baja.
Reinicio
Se repite con la voz aún más baja y moviendo solo una parte, la que diga el docente, o se cambia de pareja. Las partes del cuerpo que se tocan siguen siendo las mismas.
Variantes3
Antes de tocar, el que comprueba dice en voz baja qué parte va a mover —«la mano derecha», «el pie»— y el que duerme tiene que aflojar esa. Aflojar a demanda cuesta bastante más que aflojarlo todo.
Los alumnos se tumban a la vez y es el docente quien pasa comprobando manos y pies, nombrando en voz alta lo que encuentra. Sirve el primer día, cuando aún no se fían de que les toque un compañero.
se comprueba únicamente la mano, levantándola dos dedos del suelo y dejándola caer sobre la colchoneta. Una sola parte, un solo gesto, y el juego se entiende a la primera.
Qué se trabaja
Seguridad3
Mover cada parte despacio y solo hasta donde vaya sola, sin tirar ni forzar.
Repartir las colchonetas con espacio entre ellas para que nadie pise a quien está tumbado.
Quien está tumbado puede decir «para» y su compañero apoya en el suelo lo que tenga cogido.
Consejos para el profesor2
Mide el turno por reloj, dos minutos, y avisa en voz baja: si esperas a que acaben todos, los primeros ya están de pie.
Hazlo tú primero con una pareja a la vista: mover el brazo de otro con cuidado no se entiende contándolo.
Adaptaciones NEE3
Visual
Se avisa siempre en voz alta y por su nombre antes de tocar y se dice qué parte se va a mover, sin excepción;
Movilidad reducida
Hace los dos papeles; Si tumbarse en el suelo no es viable, se hace en su silla con el brazo apoyado en una mesa, que es la misma tarea de dejar pesar un segmento;
Cognitiva o de atención
Se juega con la versión de solo las manos y con el docente haciendo de oso las primeras veces;
Errores frecuentes
- Dar la consigna con voz normal: si tu tono no baja, levantan la mano del compañero de un tirón.
- Permitir que suelten la mano en el aire: cae al suelo, el dormido se despierta riendo y se acabó la calma.
- Ampliar la lista de partes: en cuanto entra la cabeza o la pierna entera, aquello ya no es suave.