El papel atrapado
Descripción
Uno se tumba boca arriba con las rodillas flexionadas y los ojos cerrados y el compañero le desliza una hoja de papel bajo el hueco lumbar. Tiene cinco segundos para aplastarla llevando el ombligo hacia dentro, sin levantar los glúteos, y luego el otro tira de ella con dos dedos. Después la hoja se pone bajo el cuello, un omóplato o un glúteo y hay que decir dónde está.
Objetivo
Percibir sin ayuda de la vista el apoyo de la propia espalda en el suelo y modificarlo con una báscula de pelvis, reconociendo el hueco lumbar y cómo se reduce.
Cómo se juega5
El que está tumbado mantiene los ojos cerrados durante todo su turno y las rodillas flexionadas con los pies apoyados.
La hoja se desliza con la mano plana y sin empujar la espalda del compañero; se retira igual, tirando suave con dos dedos.
Para atrapar la hoja no se levantan los glúteos ni se empuja con las manos o los talones: solo se lleva el ombligo hacia dentro.
Cinco intentos y cambio de papel; en la segunda parte, cinco colocaciones y cambio.
Se juega en silencio
El único que habla es quien cuenta los cinco segundos, y lo hace en voz baja.
Variantes3
El tumbado estira las piernas, con lo que el hueco lumbar se hace mayor y atrapar la hoja cuesta bastante más. Es la única situación de la ficha en la que se juega con las piernas estiradas y se hace en un solo intento por alumno, solo para comparar: hecha la comparación, se vuelve a las rodillas flexionadas de la regla de partida. Sirve para que noten cuál de las dos posiciones descarga la espalda, que es la conclusión que interesa. No se usa nunca en las adaptaciones ni se repite en la misma sesión: aumenta la curva lumbar, que es lo contrario de lo que la ficha enseña, y solo tiene sentido como comparación única.
El compañero coloca dos hojas a la vez en dos zonas distintas y el tumbado tiene que nombrar las dos. Sube la exigencia de percepción sin subir nada la exigencia física.
El tumbado atrapa la hoja, la mantiene tres segundos, la suelta y la vuelve a atrapar, tres veces seguidas. Trabaja el control del gesto y no solo su ejecución puntual.
Qué se trabaja
Seguridad3
Todo el juego se hace sobre colchoneta o esterilla, tumbado boca arriba con las rodillas flexionadas. En ningún momento se hace de rodillas ni sobre suelo duro.
Nadie presiona, empuja ni corrige la espalda del compañero con la mano: la hoja se desliza plana y se retira suave. Al estar el que recibe con los ojos cerrados, cualquier presión inesperada le hace contraer el cuello.
El gesto es una báscula suave de pelvis y no un abdominal: no se levanta la cabeza, no se despegan los glúteos y no se aguanta la respiración. Si alguien se queda sin aire, se para y se cuenta más despacio.
Consejos para el profesor2
Prueba tú primero con una hoja bajo tu propia lumbar delante de ellos y déjales ver que a ti también se te sale. La ficha depende de que se fíen de que hay un hueco ahí, y para eso tienen que verlo una vez.
No enciendas la música. Es la única ficha de la tanda en la que la información llega por el tacto, y cualquier sonido de fondo compite con eso.
Adaptaciones NEE4
Visual
Es la ficha de la tanda que mejor le encaja tal cual, porque el juego se hace con los ojos cerrados. Solo cambia el papel de quien coloca la hoja: su compañero le guía la mano hasta la zona la primera vez de cada colocación y le nombra la zona en voz baja. Su colchoneta ocupa siempre la misma esquina de la sala.
Auditiva
La cuenta de los cinco segundos se hace con los cinco dedos de la mano tocando el hombro del tumbado, uno por segundo, en vez de en voz alta; el contacto es la señal. El cambio de papel se avisa con dos toques en el hombro, gesto acordado antes de empezar por toda la clase.
Movilidad reducida
El alumno que no puede tumbarse juega sentado en su silla con la espalda despegada del respaldo: el compañero desliza la hoja entre la zona lumbar y el respaldo y el juego es el mismo, atraparla llevando el ombligo hacia dentro. Es, además, la situación exacta en la que él pasa el día. Cuando le toca colocar la hoja, el compañero se tumba en una colchoneta situada a la altura de su mano, sobre dos colchonetas apiladas y estables. Nada se ata a la silla.
Cognitiva o de atención
Se empieza con la hoja en la zona lumbar durante toda la primera parte, sin cambiar de zona, y con la báscula guiada por el compañero contando en voz baja 'ombligo hacia dentro, uno, dos, tres'. La segunda parte se reduce a dos zonas muy separadas, cuello y cintura.
Errores frecuentes
- Levantar los glúteos para aplastar la hoja. Atrapa el papel pero no es la báscula que se busca; el compañero lo ve enseguida y basta con que le diga 'glúteos abajo'.
- Apretar con fuerza y dejar de respirar. La báscula es suave y compatible con respirar despacio; se corrige pidiendo que suelten el aire mientras llevan el ombligo hacia dentro.
- Tirar de la hoja de golpe para sacarla. La rompe y además sobresalta al que tiene los ojos cerrados; se acuerda que se tira con dos dedos y despacio, contando hasta dos.